MaRioSe. Compartiendo Sueños |
![]() No soy de una manera determinada, a veces lluvia, a veces sol, otras tormenta o calma esperada. Leona o gata, madre, mujer o niña. A veces yo. Curiosa, dubitativa, buscadora de no se qué. Inquieta, nerviosa o tranquila y silenciosa. Soy sentimiento, fuego, nunca hielo, aunque deje que lo parezca. Lo mismo me acerco, que me alejo. A veces... yo.
|
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.
Con mi rostro reflejándose en el espejo, intentaba verme más allá de lo que acostumbraba hacer. De forma mecánica, me maquillaba como si se tratara de un simple ritual diario. Vestía mi cara con maquillaje como si me calzara los tacones o el cinturón de mi pantalón. Un paso más hacía el mundo exterior. Lista para lo que hiciera falta, pero con la árida sensación en mi estomago de arrojarme desde de un paracaídas. Mientras mis pestañas se acercaban al pincel de rímel, para ser bañado por este de forma sumisa y con resignación, mis pupilas se dilataban, se abrían como un túnel oscuro y confuso. Veía tan patético a Carlos, tan asombrado por mi llegada, que no tenía ni ganas de oír sus ilusas explicaciones. Pero qué me iba a explicar, si ya no me serviría de nada lo que me dijera. Qué más daba, que intentara justificarse contando que la chica era su alumna y estaba pasando un mal momento... Me sobresaltó el sonido ensordecedor del timbre. Aterricé, pisando tierra. Estaba en casa. Pero era evidente que por poco tiempo. Antes de abrir esa puerta, quería despedirme de aquel funesto lugar al que no volvería a llamar jamás, hogar. Ya nada importaba, sólo lo habitaban muebles, cuadros, cortinas... ¿Cortinas? Juraría que en aquel ventanal antes había una liviana cortina blanca. A nosotros nos gustaba invitar siempre a la luz. Nosotros, cortinas, nada. No quedaba nada. La cortina ahora servía de vestido para aquella adolescente que yacía en el pavimento embaldosado. Siempre pretendí ser buena anfitriona y no dejaría que aquella chica cruzara el umbral de la muerte, desnuda. Pero no lo haría sola. Aunque me pesara, se iría con él. Las dos habíamos ganado. |