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MaRioSe.Compartiendo Sueños.

Retales de mi vida

Todo cuadra

Todo cuadra

Recordar mis sonrisas y encontrarte. Recordar tus palabras y tenerte. Descubrir que siempre estuviste presente para mí. Pero no lo sabía, quizás incluso antes de conocerte y mis ojos ciegos no te veían.

Desear estar bonita para ti. Ahora que las mañanas tienen  un encantador aroma… que todo huele diferente, que me siento diferente y me pregunto por qué ahora. Por qué ahora me inunda ese sentimiento hermoso, allí creciste, en mi atardecer y lo inundaste de ternura.

 

Hace tiempo que te espero y estaba contigo. Como si el tiempo anulara el pasado o acaso siempre fue, desperté y allí estabas tú. Todo cuadra, las piezas encajan.

 

Inmensas ganas de verte, de hablarte, de mirarte, de contarte...

 

Tus palabras, ,   merecen un poema, todos, los que  no se escribir.

 

 Dedicado a mi amor,  en nuestro 24 aniversario.

Hace 24 años éramos unos crios, con 18 y 19 años, ahora con 24 años más (dejar de hacer sumas, que hasta Agosto no es mi cumple ¿eh? Beso Risa)

Aquellos niños nos siguen acompañando, aunque lo hayamos dejado atrás muchas veces, con muchos sueños... algunos cumplidos, otros por realizar, pero aquí estamos para contarlo y seguir compartiendo muchos más.

Encajando las piezas de mi puzzle.

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Entrevistas laborales.


 

Buenos días, le comunico que no ha sido seleccionada para el puesto de contable. No obstante, tras la entrevista personal realizada, su perfil nos ha parecido muy interesante y no dudaremos en recomendarle para cualquier otra oferta de trabajo que tengamos disponible en su provincia.

 

Gracias por su colaboración.

 

Un saludo.

 

  

Fulanita de Tal

(Dpto. Selección)

Bienvenida, Natalia

Bienvenida, Natalia

Ya somos una más en casa. La muñequita se llama Natalia, tiene un día casi exacto, nació ayer día 16 de Julio, día del Carmen, a las 20:56 min. Pesó 3,420kgr.Qué paz al tenerla en brazos, qué cosa más grande. Qué milagro la vida. Será lo más natural del mundo (y tanto) pero no deja de sorprenderme. Es algo inmenso, difícil de describir, es como un gran milagro. El milagro de la vida, el milagro de nacer, como el nombre que han elegido para la bebita: Natalia (nacida, nacer, natal, nacimiento, natividad, navidad) 

Hubo una santa Natalia que nació en Córdoba en la época de Abderramán II, y  su onomástica se celebra el 27 de Julio, aunque hubo otra santa Natalia, que era de Constantinopla y su fiesta se celebra el 1 de diciembre.

Ya vuelvo a tener ganas de tenerla en brazos. Pero sólo un ratito, para que se calme las ganas de niña. Luego para sus papis, que ahora es tiempo de disfrutar de nosotros. Ese tiempo ya pasó, pero al cambiarle el pañal (parecía inmenso y eso que sería de primera postura) retrocedí en un segundo cuando mis hijos eran bebes. Ahora los miro ya hombres y de nuevo me asombro del milagro de la vida.

Venga, venga a hacer niños, que está de moda y el gobierno regala 2500 eurotes. Al menos,  eso dicen.

Mi día a día

 

Estoy estudiando para obtener el título de Capacitación Profesional de Transporte Nacional e Internacional de mercancías y viajeros. Es la segunda vez que me presento. La primera lo hice por libre. Para ver de qué iba y aunque estudié, no fue lo suficiente. Ahora me lo estoy tomando más en serio. El 4 de febrero empieza el curso oficial. El lunes tengo que entregar 480 euros.Todos los fines de semana hay que ir a clases de nueve a dos. Es decir, todos los sábados y domingos hasta el examen que coincidirá en el día grande de feria de mi ciudad y con la comunión de mi ahijada (el 28 de Mayo, creo) que tendré que asistir después del examen. Es un gran esfuerzo, por mi parte, porque trabajo todo el día y últimamente de seguido, parando una hora para comer, sin poder marchar a casa.

El curso es duro, lo saben bien quien consigue aprobarlo.  El porcentaje de aprobados no es muy alto, pero es imprescindible para muchas empresas, muchos transportistas, agencias de trasportes, de viajeros, mudanzas, etc.

En marzo echaré la solicitud para estudiar en el instituto donde estudiaron mis hijos, para poder sacarme oficialmente, lo que en mi vida laboral desempeño: Ciclo de Grado Superior de Administración. Lo quiero en papel, aunque lo que cuenta, es la practica que ya la tengo desde hace más de once años, pero nunca se sabe lo que el futuro te puede deparar.  

Es una espinita clavada que tengo. Es un querer y no poder. Nunca dejé de reciclarme, tengo muchos cursos realizados, pero para mí es muy importante. Si pudiera mirar para atrás, estudiaría, iría a la Universidad…

Ahora estoy haciendo un curso de interpretacción de balances. Un rollo.  

Pues nada, que es mi despedida, en cierta manera, de aquí a Junio, al menos que en un lapsus escriba algo, pero que como me conozco, como soy de palabra, porque mi orgullo me lo pide, lo escribo, para que quede constancia y me empuje a alejarme del ordenador, como no sea para estudiar o trabajar. Queda dicho.

¡Ey! cuidarse mucho. No os olvidéis de amar, mimar, tocar, acariciar, hablar, sentir, compartir.

No me voy. Sólo me aparto un poquito, pero os llevaré conmigo. 


¡TOY TUDIANDO!

La cosa se complica. Hoy empiezo las clases, con ellas deberes, estudios...: Follón.

Así que si no éramos pocos, parió la abuela (es un decir) … que a lo que iba, que no voy a tener tiempo de nada o de posts, mejor dicho, visiteos por vuestras páginas y esas cosillas, así que pongo en vez de carta de ajuste, unos de mis textos preferidos y si me visita imperiosamente mi musa os traeré algo nuevo, pero de aquí a un tiempo, la cosa irá más lenta.

Que tengo un ratillo… pues os iré visitando, para no perder la costumbre y… que no me olvidéis ¿si? Que ya sabéis que os quiero mucho, mucho, mucho.

Que esto es cuestión de un tiempo, de unos meses. Cosas de la vida. Decisiones que se toman. Que los “findes” aprovecharé para darme un “garbeo” por vuestras casitas  y bla, bla, bla…

Un mal día o... un día de suerte. Quién sabe.

Un mal día o... un día de suerte. Quién sabe.

Bueno, como ya ha pasado todo (no me refiero a la Navidad, aunque puede que ella me regalara, el mejor de todos los regalos: la vida)

La noche fue larga. Desde que me acosté me empezó a doler la cabeza. Pensé: me acuesto y paso de pastillas, que quizás sea sólo el cansancio de tantas fiestas.

A eso de las tres de la madrugada, oigo como mi amorcito se levanta, al baño. Cosa extraña, no suele hacerlo por la noche. Pero el dolor de cabeza, no me deja ni preguntarle, si se encuentra bien. En efectivo, se encontraba mal. Llegó a la cama casi a gatas, muy mareado. Pero no me dijo nada, yo no me di cuenta y seguimos durmiendo.

Qué dolor de cabeza, más irresistible, de esos que parecen que no puedes sentir más dolor. Tenía ganas de levantarme, vomitar, lavarme la cara para refrescarme con agua fría, pero debí de dormirme hasta las cinco aproximadamente. El dolor hace que se me descomponga el cuerpo, me siento fatal, no puedo resistirlo, pero no puedo ni moverme para pedir ayuda. Trato de levantarme, (en nuestro dormitorio, tenemos un baño) me incorporo como puedo, el corazón bombea con mucha fuerza, siento las palpitaciones en las sienes y… no recuerdo más.(Había perdido el conocimiento)

Lo que pasó en unos diez minutos aprox. me lo contó mi marido. Oyó un fuerte golpe. En un principio, creyó que por la oscuridad, yo me había tropezado con algún mueble, pero… dice que me escuchó como un vago gemido, extraño, lamentándome, se incorporó rápidamente, (supongo que esto le hizo marearse) cuando me vio en el suelo, con los ojos muy abiertos, casi vueltos, con una herida en mi labio sangrando, como pudo intentó arrastrarme, para incorporarme, pero casi se desmaya allí conmigo, también.

No recordaba nada, cuando volví en mí, pero la cabeza me dolía algo menos. Era muy extraño que él estuviera en un estado parecido al mío. Algo estaba pasándonos. Bajamos como pudimos, por una pastilla, a la cocina, en el salón estaba mi pequeño, en vez de estar en su dormitorio, estaba en el sillón, le pregunté que qué hacía allí y me dijo que le dolía mucho la cabeza… No teníamos fuerza ninguna. Parecíamos zombis los tres. Llamé a voces a mi otro hijo y después de un rato, bajó muy extrañado. Pero a él, quizás por tener su puerta del dormitorio cerrada o a ver venido de madrugada, no sentía ningún síntoma parecido a los nuestros.

Nos sentíamos muy flojos, debiles. El pequeño empezó a vomitar, mi marido abrió las ventanas, cerró las bombonas (las tengo por fuera, en la calle, pero eso no quita que haya un escape, aunque ni se huela) nos dio una pastilla para el dolor y nos quedamos acostados muy agotados en el sillón. Quería llamar a mis padres, pero el teléfono quedaba muy lejos y me daba cosa asustarlos.

A eso de las siete llamé a mi padre, que vino con mi madre (muy nerviosa, la pobre) nos tomó la tensión y se quedaron a cuidarnos. Suerte de que vivan en la misma parcela. Vinieron en bata, en dos minutos, pero muy asustados, pobrecitos míos.

Conforme iba pasando el tiempo, nos íbamos sintiendo mejor. Llamé al médico de urgencias, le expliqué lo sucedido y él me lo confirmó: Intoxicación por gas de monóxido de carbono (CO). Tuvimos mucha suerte. Es mortal el 30%. El cuerpo no responde, no tienes fuerzas para incorporarte, es como si todo te diera igual (aunque no te de, pero no puedes hacer nada y no te das casi cuenta, porque tu cuerpo no lucha) Te falta oxigeno en la sangre. Si ocurre rápidamente beber agua, abrir ventanas, que todo se ventile, si podéis salir a una ventana, calle, etc. 

A eso de las 10, que ya nos íbamos sintiendo mejor nos fuimos para el hospital.

Es la segunda vez que nos ocurre (Quizás la tercera, aunque sólo tuve los síntomas yo, con muchas palpitaciones, dolor de cabeza, etc.). Esta vez ha sido peor que ninguna. Un buen aviso. Mañana vendrá el fontanero a investigar la fuga.
Tengo el labio partido, la encía hinchaza, me duele la nariz, arañazos en la rodilla, pero nada me importa, de todo esto. Nada de esto tiene ninguna importancia. Sólo sentimos que hemos tenido muchísima suerte y si lo cuento es para que SIEMPRE antes de acostarse, aunque vuestros termos, etc. sean muy modernos, nuevos… apaguéis la llave, lo reviséis, hacedlo por vuestra vida.
No quisiera imaginarme lo que nos podía haber sucedido.
Por eso lo cuento. No os preocupéis porque me encuentro bien, pero ya sabéis, acordarse de esto, por las noches. Nos os fiéis.

De todo esto, intento encontrar cosas positivas. Siempre las hay. Una de ellas, fue un comentario que me dijo mi marido, algo así como:

" En ese instante que te vi allí tirada, me di cuenta de lo muchísimo que te quiero, mi niña y cuando al fin reaccionaste le di gracias al cielo, a la vida, a la suerte"…

Bendita suerte.

 

 

 

Cambio de look

Cambio de look

He cambiado de look. Llevaba un tiempo pensándolo. Ésta mañana me levanté siendo rubia y me acostaré siendo morena. Aunque ser, ser, no soy ni rubia ni morena, sólo soy… quiero decir que sólo lo es el color de mi pelo, no se si eso cambia el comportamiento de la persona, pero de hecho, me veo muy distinta.

Inconscientemente cuando una mujer decide tan radicalmente cambiar su cabello, es que algo en ella está cambiando o busca ese cambio. Al menos eso dicen.

Desde luego no creía que un tinte actuara de forma tan potente internamente, es como magia, te da poder, confianza, te cambia el ánimo, consigue que seas otra persona diferente. Pero el poder se lo das tú, porque lo conservamos dentro, sólo espera a salir…

A lo que iba, que aproveché la hora de comer para ponerme en manos de mi amiga Isa (la peluquera) y me dejé hacer porque según ella, ya sabía lo que yo buscaba. Así que mi pelo se fue trasformando y al final me lo dejó con mucho brillo, precioso, con tres tonalidades: color marrón, algunas finas mechas rojas y color chocolate como base.

Opiniones varias, de esta tarde:

- Mi chiquitín: Si te digo que estás guapa… ¿me puedo conectar ya a Internet?

- Mi madre: ¡Pero qué guapa está mi Mari!

- Un compa: ¿Qué te han puesto mechas con mercromina?

- Un asiduo transportista de la empresa donde trabajo: Tu marido no debe aburrirse contigo ¿no?

- Mi mayor: Te pareces a Alaska, pero estás guapa ¿Se puede venir mañana Sandra a comer?

- Mi "amable" hermano pequeño: - … y ahora ¿no estarás esperando que te diga que estás   guapa? – a lo que le contesté a lo Inma de G:H7: - Para nada, para nada.

- Mi padre: ¡Ojú, ojú, ojú! (cuando lo repite tres veces, ni una más, ni una menos viene a decir algo así: Mi hija cada día está peor)

- Un cliente al abrir la puerta de la oficina,: - …¿ y tu hermana? (¡Ja ja...! En serio que me confundió, ahora si que nos parecemos según él)

- Mi amorcito: ¡Biennn...! hoy me acostaré con una morenaza, que ya estaba harto de hacerlo con la rubia de siempre (mejor me lo tomo como piropo)

- Mi yo interno: - Esta soy yo. Es lo que hay y me gusta lo que veo… y esa es buena señal ¿o no?  

 

(Pica en este link. Verás un ejemplo, de las cosas me pasan por mi pelo. Con el nuevo blogia, no me sale bien los enlaces a otras páginas, pero bue... ;-):

http://marihose.blogia.com/2005/061701-la-culpa-la-tiene-mi-pelo.php

.  .  . P.D. :  De aquí a poquito tendré más complicado escribir y conectarme... no quiero dejar esto, pero supongo, que me lo tomaré con más calma… De nuevo voy a clase. Ahora será para un título oficial que me hará falta profesionalmente… bueno ya os iré contando, que últimamente mis días son muy completitos y vengo muy cansada, pero no me quejo, lo prefiero así…

MI PADRINO ERA ZAPATERO

MI PADRINO ERA ZAPATERO La gran amistad que le unió a mi padre, supongo, hizo que cuando naciera le invitara a ése zapatero a ser mi padrino.

No actuó como padrino, nunca me visitó. No me regaló, que yo recuerde, ninguna medalla, pulsera, anillo, ni tan siquiera una muñeca o algún juguete. Tampoco me llevaba de paseo, o al cine, ni se acordaba de mí en el día de mi santo o mi cumpleaños.

Un día, al salir de la escuela (tendría yo unos 6 años y la escuela estaba al lado de mi casa) al pasar por el bar, vi a mi padre dentro. Estaba rodeado de hombres; mi padre era el que hablaba y los demás reían. Al verme, me llamó invitándome a entrar. A mí me daba algo de miedo entrar allí, me asustaban sus voces y sus risas graves, con tanta fuerza, parecían ogros gigantes. Me quedé junto a la entrada. Había muchos hombres hasta llegar a él. Al ver que no me movía de aquel sitio, se levantó y me tendió su mano protectora. Entonces me tranquilicé sintiendo el calor de sus grandes dedos. Se acercó a mi carita y me dio un beso suave en la mejilla. Olía un poco a vino. No me gustaba ése olor, prefería el olor fresco y limpio que siempre tenía mi madre.

Me acerqué a su grupo. Todos me miraban e intuía que querían besarme. Me escondí detrás de mi padre. Miré hacía la puerta. Quería irme. Pero mi padre me sentó en sus rodillas y empezó a ponerme bien un bucle de mi negro y largo pelo. Ahora algo enmarañado, como siempre a esas horas, cuando salía de la escuela. Tan travieso y revoltoso como lo era yo.

Mi padre me dijo que me tenía que decir una cosa, que nunca antes me había contado:

- ¿Ves a éste señor que está a mi lado? - Claro papá. ¿Acaso soy ciega? (Comentario que hizo que todos los que estaban alrededor de mi padre en el bar se rieran con ganas, tantas que hicieron que llorara, algo tímida y me fui a esconder abrazada a mi padre.)

Pues bien, mírale con detenimiento, pues es tú padre.

-¿Ese señor tan feo, con ese bigote? No eso es mentira. (Otra vez risas de todos). Me entró un nudo en la garganta, parecían que se reían de mí. Decían que mi padre era feo (yo lo veía muy guapo, pero todo el mundo me decía lo contrario y le preguntaban qué como podría tener unos hijos tan guapos) pero éste señor era más que feo. Barrigón, enorme (aunque pensándolo bien, todos los adultos me parecían altísimos) con un bigote exagerado, muy espeso y saliente como caído hacía delante, unas cejas tan pobladas que casi no se le veían los ojos.

- No mi niña, él es tu padrino, si un día falto él te cuidará.

Yo no entendía que era eso de ser padrino, sólo lo había visto en varías ocasiones en su taller envuelto en un olor, que me encantaba, a pegamento y él me había invitado a entrar dándome gotitas de su pegamento que yo me untaba en mis manos, para luego, no sé por qué, despegarlo. Recuerdo que me lo extendía por ambas manos y luego las unía quedándome pegada unos segundos y me gustaba inexplicablemente aquella sensación.

Me gustaría saber qué habrá sido de él y si aún vive.

La casualidad hizo que mi hermana pequeña la tuviera como profesora de arte, a una de sus hijas. Recuerdo que la observaba de pequeña. Se debe de llevar conmigo unos tres o cuatro años mayor y me volvía al cruzarme con ella, para contemplar su manera de andar, de moverse, sin ser vista… sólo nos saludábamos, pero nunca me atreví a cruzar una frase con ella. Tenía aspecto de bohemia, de hippie, de mirada profunda, solitaria. Más tarde la acompañaba siempre un tipo de aspecto muy parecido a ella, hasta con la misma falta, en la misma pierna y me quedaba quieta, mirándolos, como si al mirarlos, al mirarla a ella, la abrazara de alguna manera… porque yo me imaginaba muchas veces, que vivía con ella, con su padre (creo que nunca conocí a su madre, a la mujer de mi padrino) y me imaginaba cómo sería mi vida junto a ellos. Cosas de niños, supongo.

Mi madrina es una prima de mi madre muy guapa, de aspecto elegante y nunca se casó. No supe gran cosa de ella. Que se llama Inés y poco más.

Tampoco se interesó por mí, como yo me intereso con mis tres ahijadas, que las quiero como mías y estoy siempre encima de ellas. Quizás sea porque de alguna manera forman parte de mí y entiendo que ser padrino o madrina, es algo más que una firma cuando te bautizan. Como un compromiso, pero no por la religión, aunque parezca una contradicción (no lo niego) que si soy franca, ya no creo, aunque sí siento que somos seres espirituales… ¿Acaso si mis padres hubieran muerto de pequeña, mis familiares más  allegados me dejarían al cuidado de estas personas que nada tienen que ver la una con la otra?

Me resulta todo esto como una pantomima, un no querer que se pierdan  las costumbres, aunque no se sientan, un se ha hecho toda la vida y una bendición no hace daño, una tradición, una puesta en escena, de esta película que es nuestra vida.

Nostálgica que estoy hoy. Quizás sea las nubes, el calor que se desprende de la chimenea y al observar como la leña de encina va creando figuras extrañas de fuego, me imagino otras vidas paralelas… Quizás las cosas hayan perdido la importancia que les daba de pequeña, quizás me doy cuenta que esa niña soñadora de antaño, a veces me visita y me tira de la mano, para que vuele con ella sin tan siquiera moverme…

Quizás, quizás, quizás…

 

FINALISTA

FINALISTA

He quedado finalista en el II Certamen de poesía y relato de grupobuho. Ha sido toda una grata sorpresa. Todos los textos finalistas serán publicados en el libro. Participé con varios relatos cortos y alguna poesía. Aún no se cual o cuales eligieron. Pero es lo de menos.

Todos los finalistas ceden los derechos de edición de sus textos a la página. Los beneficios del mismo irán destinados a la edición de nuevos libros y mantenimiento de la web. No tiene importancia, sólo que me da mucha ilusión (una inyección para el ego, vale) ver algo mío en un libro.  Os iré contando… ¡La la la... lalá!  Laughing

 

¿Cómo es tu cama? ¿Qué guardas debajo de ella?

En este momento escribo estas lineas, cerca de mi cama, cómplice de muchos momentos que dejaron huella en mi alma. Noches de vigilia, de pasión, de susurros, de risas, de proyectos compartidos, de enfados, de reflexión... Pero no siempre dormí en la misma. Podemos hacer una radiografía o un estudio psicológico de nosotros, de nuestro entorno, de nuestra personalidad.
 
Esto me recordó, un poco, a la entrada que hablaba sobre nuestros coches. Quizás alguien se acuerde. Igual pasaría si mostramos lo que llevamos en el interior de nuestros bolsos (Por eso el mío es bien grande y llevo de todo … y por eso , a veces, me duele la espalda tanto…)
Me trajo el recuerdo de la cama que tenía mi abuela, la que nos hizo traer a casa, si queríamos que ella se viniera a vivir con nosotros.

Su cama era muy alta y mullida. No quería colchones modernos, como decía ella. Debajo, me acuerdo que guardaba cajas de zapatos, una escupidera de porcelana (orinal….pufff! qué costumbres!!) Casi se me había olvidado aquello, aunque no recuerdo que se utilizara, quizás sólo tenía que estar allí, porque aquel era su lugar…. Debajo de la cama) y una maleta de cartón verde. Era la maleta del abuelo, aquel muchacho que la dejó, sola ante la vida y con una cría de casi un año, que era mi madre. Su gran y único amor, pero no porque no le salieran pretendientes, que bien guapa era, sino porque ninguno pudo sustituirlo, ninguno le quito la pena que tuvo desde que la guerra se le arrebatara…

Y allí sentados encima de la cama, con una preciosa colcha de crochet, nos embobaba a todos mis hermanos, con sus historias llenas de sueños y recuerdos. Allí junto a ella me quedaba durmiendo, porque en la mía habitaba unos enanitos que me querían llevar con ellos. Enanitos que creía ver en la sombra de mi dormitorio, o cuando mi puerta se movía, así que salía disparada a la cama de mi abuela y ella me contaba que era mi ángel de la guarda, que me custodiaba y él no dejaría que nada enturbiara mis sueños…

Ahora duermo en un canapé, debajo no caben enanos, pero dentro si lo abro, guardo muchos recuerdos, ropas que ya no utilizaré, sabanas y mantas de una cunita, marcos de fotografías, cojines y almohadas…recuerdos y sueños realizados y con espacio para los que aún no realicé.

Me voy a la cama un ratito, aunque sea a cerrar los ojos unos minutos. Hoy estoy algo pachucha, tristoncilla y mi sueño me hace un hueco y me llama. 

. . .

A la noche vendrán invitados. Me hará bien. Parece que juega España, pero eso es lo de menos. La casa se llenará de risas, voces... A mí no me gusta el fútbol, pero precisamente será la excusa para reunirnos y compartir nuestros proyectos, sueños rotos, otros que se van formando...

Más tarde, de madrugada, mis hijos y sus compañeros de capoiera, venidos de diferentes lugares de España y Brasil, actuaran en Maná, una discoteca famosa, de mi ciudad. Si nos animamos, quizás vayamos (pero lo dudo porque como me siente en un sillón empezaré a tener dulces sueños o pesadillas, quién sabe) y veamos el espectáculo, que como siempre, será fuera de serie.

Luego algunos de ellos (cuatro o cinco) vendrán a casa a dormir. Hoy conocí al profesor Piruka (Leonardo) amigo de mis hijos, venido de Sao Paulo (Brasil), durmió en casa, la pasada noche. La casa parece un albergue. A la noche vendrá a dormir chiquit@s del Ferrol...

La cocina llena de olores, conversaciones, encuentros... Mañana es el bautizo de muchos, cambios de cuerda, etc. Estamos invitados, estará digno de ver, pero si soy sincera, quisiera quedarme acurrucadita en la cama y no levantarme hasta el mediodia, como hacía....de pequeña.

... Y pensar que mis planes eran sólo irme con la bici toda la mañana... pero no hay manera de hacer planes, por lo que se ve. Mi hermana me dice, que la culpa la tengo yo, con ser tan buena anfitriona, pero me siento bien, si las personas que vienen a casa se siente a gusto y relajadas... aunque por otra parte, me gustaría aprender a ser un poquito egoista, pensar en mí, que ya es hora.

No he parado en todo el día y encima tuve que ir al trabajo a darle entrada  a un camión esta mañana, pagarle a transportista y bla, bla, bla... Tongue out

Dulces sueños.

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SECRETOS DEL PASADO

SECRETOS DEL PASADO

Ayer descubrí que mi padre tiene dos años más, de lo que creíamos. Celebrábamos su cumpleaños, que suponemos que fue el viernes día cuatro de Noviembre, como siempre lo hemos celebrado, pero ahora me queda algunas dudas y que no se si algún podré conocer la verdad de lo que realmente sucedió.

Lo había oído de pequeña, creía que era un cuento, ni tan siquiera él lo sabe seguro. Mi abuelo, cuando mi padre tenía dos años lo inscribió pero no se, a ciencia cierta, si fue el día de su segundo cumpleaños cuando lo hizo o cualquier día.

Por lo visto era algo normal en aquella época, un año antes de la guerra civil española, la gente que vivía en pueblos, tardaban días en llegar a la ciudad en mulas o burros.

Así ahora comprendo, cuando contaba  Mamamaría  (como llamábamos a la abuela paterna) que cuando oía los bombardeos escondía al niño (nunca dijo bebé) debajo de un olivo, o cualquier árbol cercano y creo recordar que alguna vez dijo mi padre que corría a esconderse. Pero esto no es muy lógico si nació en el 37, pero sí si nació en el 35, aunque la guerra acabara en el 39… ¿tenía uno, dos o cuatro años? Tengo que preguntarle, sobre todo esto, para mí es muy importarte saber sus orígenes, que en definitiva son los míos.

Como por ejemplo mi abuela materna cuando le vinieron los dolores de parto de su única hija, mi madre, en plena guerra civil, marchó durante ¡tres días! en una mula en busca de un lugar seguro para dar a luz. Vamos que sus cinco hijos (de mi madre) estamos aquí de milagro. Mientras mi abuelo, (al que nunca conocí, porque lo mató un soldado marroquí, al intentar salvar a un compañero que lo llamaba yaciendo moribundo, en plena batalla) luchaba por una guerra que no entendía, que lo único que sabía que estaba recién casado, con su mujer embarazada de cuatro meses y tuvo que marchar a una guerra absurda, como entiendo cualquier guerra, si muere una sola persona y rige la ley del más fuerte, como siempre.

Cómo ha ido cambiando el mundo desde entonces, parece que hace mucho más de 70 años, de todo aquello y cuantos secretos guardará las guerras, que nunca saldrá a la luz…

No se a quién preguntar. Los abuelos no viven y mi padre es el mayor de los hermanos. Casi no quedan familiares a quien preguntar o viven muy lejos. Nos dijo que su bisabuelo era persa… que por eso heredamos los ojos morunos, tres de los cinco hermanos… desde luego mi hermana pequeña parece una bellísima mora de ojos grandes rasgados, de mirada enigmática y pelo negro como el azabache.

¡Qué de secretos!. Quisiera investigar, buscar archivos, nombres, crear mi verdadero árbol genealógico.

Yo misma tengo legalmente un día menos. Mi marido un día más, esto si que es extraño, porque ¿cómo se entiende que lo registraran un día antes de nacer?. Y en su cuarto apellido delata su procedencia italiana, de donde son sus antepasados maternos.

Qué cosas. Cool

 

RELATO ENCADENADO...(Nostalgia de un momento irrepetible)

Volcan Osorno

(Os traigo, para que no quede en el olvido, un trocito de un momento que compartí con unas bellísimas personas, allá en Chile, hoy hace exactamente un mes. Nos reunimos unos pocos que siempre le atrajeron las palabras y por ellas nos conocimos. Empezamos un relato encadenado, de forma espontánea, como un juego y en portal literario, ya van por la cuarta página hoy, pero sólo acaba de comenzar... )



Mientras escucho el sonido de la guitarra, acariciada por Laberinto, él va desgranando notas argentinas y chilenas y los demás acompañan con voces llenas de nostalgia.

Los demás son Cefe, Makeda, Antonino, Pato, Juande, Pilar Cecilia e Ivonne. La que escribe sólo admira sus letras, sus voces… y escribe lo que hace unos minutos a modo de entretenimiento entre todos construimos.
Lo pongo aquí para que quede constancia y recuerdo de ese momento mágico en el que compartimos algo más que palabras. Cada miembro aportó un pensamiento, una frase, en el que el siguiente iba enlazando…
... Y quedo algo así


Brújula.



Cefe:
La lluvia cayó temprano. Por allí alguien dijo que temprano madrugó la madrugada. Me levanto, salgo a la calle, se me ha perdido el Sol, se me ha perdido la cordillera, se me ha perdido todo...

Makeda:
La perdida no es tan grande, poco falta para encontrarme. Los vientos traen canciones que evocan tiempo mejores.

Laberinto:
Tiempos de infancia, de momentos perdidos, sin retorno...

Pato:
Este rumiar de mis pensamientos, ante el golpe frío del acero de la torre de lo alto de una iglesia, me hace aterrizar en el presente. No se si fue el cortejo, con su triste comparsa, me vuelve al presente y recapitulo y lo importante no es el tiempo, no es el ayer, no es el mañana, es el presente. Con Sol, con lluvia, debo aprovechar mi tiempo. Debo de ser feliz y voy a ser feliz, ahor a.

Pilar Cecilia:
Sí, es verdad, no todo está perdido. Aún tengo mis manos, para arañar las paredes de un futuro y redescubrir, el universo de tu nombre.

Antonino:
En las imágenes reflejadas de mi espejo ya no hay tiempo, para la tristeza. Ahora ya lo he decidido, será para empezar a escribir aquello en lo que creo.

Brujilda:
Quedaron atrás aquellos tiempos de infancia, de tristeza, de soledad, de miedo. Llegó el tiempo, de expresar todo lo que siente mi alma y dejarlas estampadas en finas hojas de papel.

Juande:
No se como el día terminará, pero lo que está claro, es que jamás podré tener palabras, para expresar lo que siento.

Mariose:
Siento grandeza, riqueza. No necesito más, lo que deseé lo tengo. Encontré almas paralelas y la distancia no existió.




Termino de escribir, para animar la cueca en la que Pilar, Makeda, Pato, Cefe, Antonino, se animaron a bailar. momento mágico, quedará por siempre en nuestros corazones.

Aquí queda, pero podría ser sólo el comienzo, de mucho más.



Desde Puerto Varas, lugar de ensueño. Enfrente un lago inmenso, bañado por el volcán Osorno. La tarde libre. Aquí son las 17:15. Allí, en mi España, será de noche ya. Los Andes esta mañana, después de atravesar Santiago de Chile, estaban impresionantes.
Mi corazón aún, emocionado, agradecido, engrandecido, renovado. Ahora sabe (se, sabemos...) que todavía quedan personas tan generosas como las que dejé atrás y nunca dejaré de agradecer tanta hospitalidad. Muchas gracias. Os quiero. Os queremos. Me enseñasteis el verdadero significado de la palabra AMISTAD.

(Éste último párrafo lo escribí al día siguiente, o al otro, de haber convivido y compartido tres días con ellos, ya en un hotel, con muchas sensaciones e inmensa gratitud. Va por todos ellos)

Veinte años ya, siendo mamá

nene

¡Felicidades mamá! Así empezaba el mensaje de móvil que recibí a media mañana de hoy. Al leerlo sonreí, porque conocía al emisor de tal mensaje antes de tan siquiera comprobarlo: Mi marido, mi compañero, que como ha hecho, en los últimos veinte años me ha felicitado también a mí, cuando era el cumpleaños de uno de mis dos hijos.
En esos días siempre recuerdo el momento exacto de sus nacimientos y reflexiono sobre nuestras vidas y como ha cambiado desde entonces.

Para mi hijo, que aunque como un cuento le conté alguna vez su nacimiento, aquí lo dejo escrito, para él:

Hoy hace exactamente 20 años nuestro primogénito nacía: Tú.

Te costó nacer, en el ultimo momento, cuando parecía que querías salir y el parto sería sin complicaciones, te diste un vuelta entera, (supongo que verías mucha luz fuera y no te atrajo la idea de salir aún) anudándote con el cordón umbilical - tiene un nombre técnico, que ahora no recuerdo- y cuando oí como las enfermeras y el matrón – muy joven, por cierto, dato que me inquietaba un poquito- hablaban entre sí, notando el ambiente algo tenso y de caras preocupadas… alguien dijo: “Hay problemas” entonces me relajé, supongo que por instinto de supervivencia (estaba muy nerviosa, lo reconozco, muy asustada tanto como una niña, que en definitiva, es lo que era) me olvidé de mí, de mis miedos, internamente te invité a salir, pedí a Dios que nos ayudará y dándote sorprendentemente de nuevo, la vuelta exacta, como si me obedecieras, te di a luz.

Eras un precioso bebé, morenito, de grandes ojos y al ver tu carita, tu cuerpo tan perfecto, tan completo… recuerdo que te conté tus deditos a ver si venías con todos, (qué curioso ¿no?) me puse a llorar de felicidad, mientras te piropeaba, dichosa y sintiéndome la mujer más afortunada de encima de la tierra.

Eras el único varón que nació en ese día, si no me equivoco y recuerdo como vinieron a verte, todas las enfermeras que estaban de guardia, esa mañana.

Sólo pensé en un nombre que ponerte, al contemplar tus ojos, que parecían que en verdad me miraban. Así que te dije: “Sí, soy tú mamá y tú eres mi niñito lindo, y tendrás el mismo nombre que tienen tu abuelo y tu papá”.

El único que te podría poner, porque ya lo había decidido, cuando tenía unos once o doce años, lo escribí, asombrosamente en mi primer diario, que titulé: “Retales de mi vida”, por ahí debo guardarlo, perdido en algún baúl, recuérdame que te lo busque, para que compruebes como en las primeras páginas ponía algo así como:

“Si un día tengo un hijo le pondré de nombre… Juan de Dios

Unos tres años después de escribir aquello, conocí a tu padre, al que sería mi compañero desde entonces, que se llamaba exactamente como tú.

… Venga, y ahora quiero mi beso, porque me lo he ganado o ¿no?

(Las cosas que tiene que hacer una madre, para recibir un beso…bueno ya que estamos puestos, dos y… que sea sonoro ¿eh? pero sin partirme el cuello, hijo)

INSOMNIO.

INSOMNIO. La noche avanzó lenta. El reloj me guiñaba a cada minuto, mientras tanto, contaba los segundos que lo separaba del siguiente y así divisé como se anunciaba las tres, las cuatro, las cinco, las seis y por fin, las seis y media. Hora de levantarse. De nuevo a trabajar, después de casi tres semanas sin hacerlo, hoy tenía que incorporarme. Era mi deber y obedientemente me metí bajo la ducha, con mi cuerpo entumecido, sintiendo el agua más caliente que lo habitual. Seguía teniendo fiebre, podría llamar al trabajo, comunicar que no iba; total el transporte hoy estaría de huelga, así que no habría mucho movimiento, pero tenía reunión y aplazarla no sería buena idea, ya se había aplazado anteriormente, esperando mi vuelta.

Mientras esperaba a mi hermana que viniera a por mí, al no disponer hoy de mi coche, miré el correo y entre los mensajes, había uno que me dejó algo atónita.

Un chico al que ni conozco (esto me choca aún más) argentino, según parece, a modo de presentación, piropea a mis pies ¿a mis pies? Y me pide que se los describa más detalladamente, que es un apasionado de esa parte de la anatomía femenina… y que ESPERA mi respuesta (vamos, con exigencia y todo) ¿si? ¿Y a mí qué? Que espere sentado¿Cómo se atreve? Pero bueno, a ver, que yo me entere, ¿a dónde dice que por tener un blog, esté obligada a éste tipo de cosas?. Que no busco un ligue, ni un amante virtual (el que quiera que lo haga, ese no es mi problema) que para eso están los chats, que si esto es por enseñar mis pies cansados (no, no busquéis esa foto ya la quité) qué será si enseño no sé, la espalda o algo así. Ya, ya veo que hay gente que se excita con este tipo de cosas (a eso no me refiero, allá cada cual). Es lo que tiene, el ir dando la cara, sin saber quién entra a verte ni leerte. Por esto y por más cosas, me estoy planteando quitar mis fotografías personales y no se si cerrar mi blog, porque me siento observada, ya no escribo libremente y si no puedo hacerlo así, entonces, deja de ser divertido para mí, ya no tiene gracia.

Puede que la culpa la tenga yo, porque siempre voy dando la dirección de la página, (gran error) y cuando me expreso, hay veces que freno mis palabras, lo reconozco, sólo cuelgo un ápice de lo que podía escribir, porque pienso que pueden que me lea ésta o aquel y aunque diga que no me importa lo que piensen y que no tengo nada que esconder, siempre importa. Y luego, cuando me las encuentro por la calle, vienen las preguntas, pero algunas personas (¿es que no se darán cuenta?) con exigencia, como si ellas fueran jueces, como si tuviera que responder por qué pienso como lo hago. Me resulta muy curioso que tengan la osadía, de creerse que tiene alguien el poder, de tener el derecho sobre mi persona. Sobre mi persona, o sobre la de los demás.

La gente a veces, cuando es anónima me recuerda como cuando estamos dentro del coche en pleno atasco o cuando asisten a un partido de fútbol, que es como si se soltaran el pelo y la libertad de expresión es esencial, pero el respeto por las personas, lo es aún más o debería de serlo.

No se si será efecto de la fiebre, que aún me acompaña y que en esta noche pasada, tuve tiempo de reflexionar sobre muchos temas, pero lo cierto es que cada vez entiendo menos el proceder de algunas personas. De todas maneras trato de que me afecte lo menos posible y que el mío (mi proceder) sea consecuente con mis principios.

Pero lo más importante: Me caigo de sueño.

DE VUELTA

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Aterrizando, deshaciendo maletas, nostálgica por lo que dejé, alegre por lo que traje, por todos los momentos vividos y sentidos. Con mucho que trasmitir y... de vuelta.
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( Si picáis en la foto, la podréis ver con más tamaño, si queréis. )

Aquí de nuevo, con el recuerdo de bellas imágenes, abrazos regalados que me hicieron personas muy queridas, que por fin les puse rostro e imagen en primera persona, que compartí sonrisas, cantes, bailes, chistes, carcajadas limpias...

Por ahora un saludo. Ya os iré contando, más tranquilamente.

No fue sólo un viaje, fue un encuentro de almas, conmigo misma. Un enriquecimiento interior, un gran paso en mi camino.

Inolvidable...

Pero también os echaba de menos. ¿Qué se cuentan? ¿Cómo están?

Se os quiere.

(Dejé fotos que iré actualizando poquito a poco, pues tengo muchísimas y aquí no cabría)

ME VOY AL HIPER

ME VOY AL HIPER No me gusta ir al supermercado. Voy por narices, o porque en mi despensa hay eco. Y el frigo, no te digo, que abres la puerta y te traga de un bocado como si de un león cabreado y hambriento, se tratara.

Hoy me ha tocado a mí. Qué se le va a hacer. Mi marido va tres veces al mes y yo una. Hoy es esa una. El trato es ese. Hoy tendré que comprar lo que él no compra nunca. Así que mi carrito estará lleno de compresas, tampones, cremas desmaquilladoras, y demás útiles que él considera mariconadas. Pues a mí me encanta esas mariconadas y eso lleva su tiempo. ¡Johé!. No como él que solo compra lo que le he puesto en una lista la mar de pequeña en una escasa hora. No va a tardar eso... si parece que se está meando de la prisa que lleva. Que más da las marcas, me dice, ni las calorías, ni leñes, que con comprar lo más barato ya tiene bastante. Así que no le puedo ir diciendo que si me compre las galletas de dieta, ni con fibras ni ocho cuartos. Que compra dos kilos de galletas y San Sacabó. Así que no podemos venir los dos juntos, porque acabamos peleados. Eso seguro, que lo más que duramos con buena onda es 20 minutos. Después me echa una “mirᔠde antipático que no lo aguanto y resoplidos que parece un caballo. (¡Ostias!... que mi marido lee esto, a veces...ejem!!) Bueno que, lo que quería decir ... que mi marido es la “mᔠde simpático y qué va a parecer a un caballo ni mucho menos si tiene carita de ángel (cuando está “dormio” y no ronca)

Esto se llena de gente. Qué pasa que no saben que estamos a final de mes, ¡Coño! “toos” han “pensao” lo mismo que yo, que a estas horas no iba a ver nadie. Y un huevo pasao por agua, que vayas a donde vayas hay gente a mogollón. ¡Con lo bien que podía estar descalzaita en mi casa y no aquí con el juanete que me está matando! .
No me he traído la lista, como siempre. Verás como mañana tengo que volver a por un pego (tontería). Voy a procurar hacer como mi marido, que va pasillo por pasillo sin pasarse uno. No como yo que me entra estrés de ver tantos productos juntos. ¿Qué compro? ¿Qué compro? .

Bueno si el carrito me deja, que parece un burro “enfadao” diciendo que no se mueve ni a la de tres.

¡Aaaaaaaaaaahora por fin! “Cohones” que parece que lo enseñan a ir para donde tu no quieres. “Pa” mi que hay alguien divirtiéndose con mandos por control remoto y se está acojonando “escondio” por ahí.

- ¡Uy! Perdón es el carro que tiene vida propia ha sido sin querer señora.... (¿dónde estará el mamón del mando a distancia que mueve los carros?) Menos mal que la mujer parece que va como yo de borracha, y me entiende. Que para mover estos carritos se necesita ir al gimnasio, oye.

Voy a calmarme y a comprar sólo lo que me haga falta. Ni pasaré por el pasillo de perfumadores y demás tonterías, que me conozco. Y por el de menaje del hogar, ni pensarlo, con lo que a mí me gustan las tacitas de colores que parece que voy a jugar a las casitas .

¡Ea! pues aquí me tenéis mirando las galletitas y con el hambre que tengo. Que no sé para qué me ha servido estudiar Técnicas de Ventas en la que en las que te decía que al super hay que venir comido. Pues yo no he cenado, que me he venido derechita del trabajo con estas “peazos” de botas altas que me están matando. Pero son chachis... chachis de estrechas, quería decir. La madre que las parió que no me las he quitado en todo el día. A qué... me las quito. Me las voy a quitar, ¡Ea! Que ya me da todo igual. Que este pasillo está más solo que la una. Andaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ... que se me había olvidado que me había puesto mis calcetines a rallitas multicolores. Yo me las quito igual.

¡Ay qué “gustirriní” más rico quedarse descalza Dios mío! Vamos que si me miran la cara de jilipollas que se me ha quedado parece que acabo de.... ejem!!.. de “nᔠque siempre estáis pensando en lo mismo, ¡Johé!

Y ese que viene derechito para mí ¿quién es? (Las botas, ¿dónde están las botas?). Pues viene para mí y sonríe el capullo. ... ¡Hooooooooooola!

- ¡Hola Marijose! veo que estas... en problemas. ( ¡Aaaaaaaaaaaahh! el del banco , el que me dijo que se había divorciado. ¡Qué alto es! ¡Jo! qué corte y yo descalza)
- ¿Problemas? No, que va, ninguno, que no encuentro un billete de 50 euros y miraba a ver si se me había colado por aquí dentro. (Cambia de tema ya, o te doy con la bota)
- Si necesitas dinero o algo me lo pides.
- Que no, hombre, que estará en el bolso en mi monedero, lo más seguro, no te preocupes, además yo siempre pago con tarjeta, así me podéis sangrar un poquillo más, con las comisiones... Oye, una cosa ¿me podrías coger esa caja que está en lo más alto y... no llego? ( vamos eso sobraba, que le llego por el sobaco y mas sin esos maravillosos tacones de aguja que tienen mis botas chachis, pero como no me puedo quedar calladita....)

* * * * * * * * * * * * *

Y después de dos horas de duro trabajo, me veo recorriendo con la vista, las 73 cajas, a ver cuál está más vacía, pero como me duelen tanto los pies me quedo en la más cercana esperando “resignaita” media hora más, hasta que me toque el turno. Ahora sí que me arrepiento haber venido sola, poner la montaña de paquetes en la cinta, luego otra vez en el carrito, luego en el coche y por ultimo en el frigorífico que me estará esperando dando saltos de alegría.

Y por cierto....¿dónde carajos dejé el maldito coche?

María José (26/04/04)
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NEREA, MI HERMANA ARTISTA

NEREA, MI HERMANA ARTISTA Focofijo.com es una comunidad de profesionales y amateurs de la fotografía en la que se pueden interpretar y publicar imágenes, así como votar, escribir y recibir críticas de otros usuarios.

Allí podréis ver cómo va actualizando mi hermana (la pequeña) sus fotos.

Tiene miles (no es exageración) y os invito a contemplarlas, las que allí va publicando (de momento muy poquitas, acaba de ingresar allí) siempre que queráis.

Su nombre de usuario es Nerea y hallá donde va, le acompaña algunas de sus diferentes cámaras. La fotografía es su pasión y ella me dice algo que es muy bello y en el que lleva mucha razón: " Una fotografía es toda una poesía, muda".

Además de fotografiar, pinta de maravilla (¿se nota que se me cae la baba con ella?) sobre todo óleo y pastel (retratos). Pero si una palabra la define es: artista. Así es como la siento, cuando mira, cuando habla, cuando escucha, cuando pinta, cuando dibuja, cuando fotografía...

Cuando vea esto publicado me va a matar, pero no pude contenerme, es mi niña bonita. Tiene una cara preciosa, ojos inmensos y una tranquilidad interior, una serenidad... que hace que consiga paz la persona que tenga cerca. Tiene una sabiduría natural y es muy bella (cordebesa mora auténtica, cara de gitanita, pelo negro, como el azabache, largo con preciosos rizos...) pero no sólo lo es por fuera.

Podría estar hablando de Nerea (Toñi) largamente, pero como a ella se que no le gusta que le alaben y le regalen el oído mucho... pues eso.;-)

Que a quien le guste la fotografía y quiera pasar un rato agradable contemplándolas, pues ahí os dejo el enlace. Hay tutorías que están muy bien y creo que nos vendrá estupendamente a más de uno (yo la primera)

Nota: La del cuadro no es mi hermana, pero sí lo pintó ella (con tiza).

MARTES DE LUNES

MARTES DE LUNES Martes de lunes. Martes marciano, martes de infarto, martes resacoso, martes, sólo martes.

Incorporación de las vacaciones de parte de la plantilla. La otra parte inaugura sus vacaciones oficiales. Cuatro gatos maullando y los clientes con prisa. Todos quieren el pedido para ayer.

Ayer, ayer a estas horas estaba en la piscina, comiendo sardinas y langostinos en la barbacoa. Hoy no me peso, queda totalmente prohibido, hasta el viernes no pienso hacerlo. No, que me recordará la cerveza que me tomé, la morcilla del pueblo, las chuletas de cordero, el arroz de marisco... Mi barriga me lo hecha en cara, de nada sirvió los veinte largos que me hice en la piscina, ni que no estuve quieta ni un momento cumpliendo con mi papel de anfitriona.

Eso me pasa por llamar… toda la culpa la tiene mi móvil y que soy una bocazas invitando a la familia política mía a pasar el día de barbacoa y mi hermana invitó a la suya … familias que viene con las manos vacías, pero con hambre, con mucha hambre, la madre que los parió… Vinieron unos veinte, más nosotros, los que vivimos allí, que somos diez: treinta. Treinta boquitas comiendo, cantando, bailando, riendo, charlando… pero que disfrutamos como niños, todos.

Mi niño (mi hijo pequeño) se apoderó de la guitarra de mi cuñado. Cuñado que está aprendiendo a tocarla por correspondencia y con guasa nos comunica: “Ya voy por la cara B”. Se le nota el progreso y más si se tiene en cuenta que le falta una cuerda (a la guitarra me refiero) … como decía, mi nene se puso a aporrearla (para qué decir otra cosa) haciendo de showman, de animador, contando “chascarrillos” (chistes) con toda esa gracia que tiene, iba inventando chistes al paso, letras de canciones, poniendo cara de chino cuando nos hacía creer que lo que entonaba era un fandango o me acompañaba a la guitarra cuando bailaba una rumba y al terminar pasaba el platillo, pero que hasta que no “aflojaban” el bolsillo no los dejaba en paz. Así que les consiguió con su carita de pena, por toda la cara, el dinero suficiente, como para llenar el depósito de su coche de gasolina… ¿a quién le habrá salido, el niño éste?

A las siete cuando entré, ya había dos traileres esperando en la puerta a ser descargados. Una cosa tras otra, me digo, pero el teléfono me requiere a cada instante. El de la oficina lo tengo desviado a mi móvil.

Así que sigue reclamándome mientras desayuno un café rápido que cuando pude tomármelo, ya estaba frío. En la cafetería me miran, cómo no iban a hacerlo, si el grillo del móvil canta de seguido y tengo que salirme a la calle para atenderlo mejor. En la barra me observan, los hombres vuelven su vista, hablan entre ellos, soy su distracción. Le digo al camarero: “Pon la tele hombre, que ya me voy y se te van aburrir el personal”.

Y pensar que anoche eran las doce de la noche y aún estábamos metidos en el agua. Una de mis hermanas haciendo las funciones de monitora de gimnasia acuática y - too kiskis - haciendo el ganso (ahora deduzco a quién salió mi hijo) así estoy hoy, que tengo los ojos como chupes, la piel como un pimiento, el estomago revuelto y un solo pensamiento destacable: “Ya queda menos para irme”

Ahora ya estoy en casa, escribo esto, me ducho y en menos de una hora, mi otra hermana vendrá con su bici para que demos una vuelta a ver si se nos baja algo de todo lo que nos metimos estos tres días pasados, que no hemos dejado de “jalar” y el próximo fin de semana vamos de boda y el vestido dice que conmigo no viene si intuye que lo voy a estallar. Así que me voy a sudar la camiseta, con la bici un rato, que si tengo ganas que me maten, pero cualquiera le dice a la niña que no, que me dice que si prefiero el blog a su compañía y que soy una “rajada” y tal y tal...
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