Blogia

MaRioSe.Compartiendo Sueños.

DESPEDIDA DE SOLTER@S

DESPEDIDA DE SOLTER@S

Me voy de despedida esta noche. Las chicas por un lado, los chicos por el suyo. Cada grupo montará su fiesta a su manera…

Nosotras lo tomaremos como un tiempo nuestro, unos momentos para estar juntas solas, hablaremos, compartiremos, encontraremos risas, cenaremos, bailaremos, pero hemos optado por no comprarle bromas sexuales... ya os contaré.

Dicen que se remonta la costumbre, mucho tiempo atrás para entretener al novio mientras llegaba el día de la boda y que no consumara el acto antes de la boda. Me lo han contado, no se si esto es así o no. Me lo dijo una abuela... ¿Sabéis algo más al respecto?

Pero no se... Lo veo todo como una excusa, para hacer el burro por las calles, beber, hacer el ganso, ridiculizar al novio, o a la novia, ponerles penes y ropajes diversos, que todo el mundo se entere... que se casa, como despidiéndose de la libertad y que los casados aprovechen esa noche también, no solo el novio, para correrse una buena juerga.

¿Hecho un poco mi veneno? ¿Me permiten? Se que perderé mi fama de dulce (¡Je je je! yo no lo he dicho ¿eh? que me lo dicen ¡ea!) pero...

Como se vayan a una casa de citas (que se irán) va a ver movida, seguro. Distinto sería que una chica les hiciera un numerito, bailara hiciera un striptease... pero irse de p....!!! Eso si que no lo entiendo, la verdad. Que conste que no tengo nada en contra de estas chicas, que están cumpliendo con su trabajo, pero por eso mismo, que el "trabajo" se lo hagan a otros... porque a ver... ¿ a qué van? a gastarse 12€, por los menos, por cada refresco y... ¿Qué más? ¿Soy antigua por pensar esto? ¿y si... fuera al revés? Porque aunque ellos lo hagan, nosotras hemos hablado sobre el tema y no nos hace falta buscar más de lo que tenemos en casa que es calidad de la buena y encima pagando. ¿Pagar por un tio?... ni loca.

Mi hermano (el novio) me dijo ayer algo que me dejó muy confundida, así medio en broma ... : Llevarse a la novia muy lejos…. ¡Guauu! qué enamorado va, el niño. Qué poco romántico ¿no?. Con la cara de tontitos, que recuerdo, que íbamos nosotros...

Ellos quieren (eso dijeron) no pensar, no hablar mucho (no como nosotras... como si fuéramos el enemigo, leches....pos al enemigo ni agua ¡Cachis en toó!) reír, emborracharse como condenados.. Y eso.. ¿para qué? verán qué malitos están mañana y el lunes... XDD!!

Al principio decían de celebrarlos juntos, pero empezaron a decir chorradas tipo: Hacemos una capea...¡ Con una vaquilla! (menos mal que le quitamos la idea, pobre animal)

Quita, quita, pasamos de verlos hacer el ganso. Pero luego dijeron con tías ni hablar. ¡Pues anda que a nosotras!...

Buen rollito se nos avecina.

Ya veremos.

Mañana, si estoy operativa, os cuento, pero tengo en la cabeza todo esto desde hace semanas y quisiera saber qué opináis de las despedidas, el porqué se hacen, cómo la celebráis, si veis imprescindibles ir a una casa de citas, o contratar a un boys o una strippeer o como se llame.

Esas cosas...

Casualidades.

Casualidades.

Que estoy algo loca, no lo dudo, pero alucino y no llego a entender si las casualidades encierran algo más de lo que creemos realmente.

Un ejemplo:

Me llaman por teléfono, mientras converso con mi interlocutor (un cliente) voy dibujando (algo muy común en mí, inevitable si en mis dedos tengo un bolígrafo o similar) no sé qué dibujo, pero no puedo dejar de manchar la hoja (una simple hoja de caja, no importa) que se va trasformando en lo que parece un murciélago, luego lo completo con dibujos similares y dejo la hoja impresentable, pero no puedo evitarlo, lo hago inconscientemente y hasta que no cuelgo el auricular, no me doy cuenta de lo que he dibujado(llené la página de murciélagos de diferentes tamaños). Le añado más detalles, como si estuviera copiándome de lo que ve mi mente y voy corrigiendo el dibujo hasta pensar: “Así”. No le doy importancia, sólo pienso que debería de quitarme esta manía mía de “guarrearlo” todo con dibujitos diversos.

Llego a casa, abro mi correo y una muchacha, amiga de mis hijos (“Poupa”, según la conocen en capoiera, su nombre verdadero no me acuerdo ahora) me envía un e-mail contándome un sueño en donde los protagonistas son murciélagos que lleva en su mochila...) alucinante, cómo puede darse esta casualidad, no me cuadra, me entra un escalofrío, que me recorre todo mi cuerpo; me sonaba su sueño, mientras que voy leyendo el mensaje tengo la sensación (lo prometo) como si ya lo hubiera leído antes.
Cosas así me pasan muy a menudo, pero ni las cuento, las tengo como asumidas. Lo mismo le pasa a una hermana y a mi hijo pequeño. Contaría muchísimas anécdotas similares.

Otro ejemplo:

La noche del domingo al lunes sueño que me llaman (no me acuerdo ahora quien, quizás si indagara podría recordarlo, pero pienso que no tiene importancia, era sólo una voz que me conoce y yo a ella...) me pregunta si ya estoy bien de mi infarto... ¿qué infarto? Nunca sufrí ninguno, estoy algo estresada, (le digo) pero nada más. Insiste y me pregunta extrañado (era una hombre) que cómo no lo recuerdo si estuve ingresada una semana en el hospital y así me tiro todo el sueño, explicándole que se ha equivocado de persona, etc.) ...
Pues bien, un proveedor mío, la noche del domingo sufrió un infarto, se lo llevaron al hospital y allí sufrió otro, sigue allí (creo que ya pasó a planta). El viernes estuve reunida con él y le aconsejé que se tomara la vida de forma más tranquila, que le iba a dar “algo”.

Espero su pronta mejoría y poder contarle todo esto, aunque puede que no lo haga vaya que lo asuste. Porque es para asustarse. ¿Quién puede creer en estas cosas si no le pasa a uno mismo? No tiene mucha lógica, mi mente escéptica lo rechaza y a la vez me sorprende y aunque me cueste aceptarlo tengo que hacerlo, encontrar una explicación o aceptar que es sólo una simple casualidad.

¿Qué creéis al respecto? ¿Se trata sólo de algunas casualidades o hay algo más?

Ropas y desnudez en sueños.

Ropas y desnudez en sueños.

Representa nuestro carácter verdadero, frente a los demás. Si somos los únicos que estamos desnudos, (nos sentimos desnudos ante ellos, desprotegidos) nos puede revelar que estamos en desventaja, pero si lo analizamos de forma más profunda dependiendo de su desenlace, puede significar nuestro deseo de desembarazarse de nuestra máscara y que estamos dispuestos a enfrentarnos a los demás con nuestra verdadera personalidad, pudiendo descubrir con la mirada de los demás hacia nosotros, algo de nosotros mismos que se nos escape.

Soñar que estamos desnudos, es un sueño común, que casi todos habremos tenido alguna vez. No necesariamente tiene que estar relacionado con la sexualidad, aunque pueda tener alguna connotación sexual. Se asocia, más bien con la imagen propia. Del deseo o miedo que nos vean tal como somos.

Como siempre dependerá del desarrollo del sueño y sus distintos detalles. Al estar desnudos, sin adornos, ni accesorios, nos estamos mostrando como realmente somos, con nuestra verdad, sin enmarcarla, sin falsas fachadas. Dependerá de nuestra reacción al vernos sin ropa, si estamos cómodos o por el contrario, sabernos desnudos nos hace sentir mal o ridículos.

Si estamos solos y vamos andando, corriendo desnudos, de forma inocente y natural, quizás busquemos la manera de expresarnos libremente, la renuncia del mundo material, la nostalgia de nuestro pasado, de nuestra inocencia.

Pudiendo estar en comunicación con nuestra sexualidad(como nos decía Freud) pero también puede representar a nuestra inocencia. Dependerá si nos sentimos seguros o no estando desnudos, nuestra seguridad o miedo de nuestra imagen en la sociedad respectivamente.

La acción de desnudarse puede representar la búsqueda de una puerta hacía el deseo de limpieza espiritual, de franqueza con uno mismo o con los demás.

Si contemplamos que es otro el que se desnuda, nos está invitando a descubrir a esa persona más profundamente. Si somos nosotros quien lo desnuda (sin especificar género) nos está diciendo que deberíamos de intentar conocer a esa persona como realmente es.

Cuando vamos vestidos de forma disparatada, o no apropiada, representa las dificultades que creemos que tenemos al ser aceptados por los demás o vernos diferentes al resto, como un síntoma de rebeldía, inadaptación al medio, enfado, o la sensación de sentirnos diferentes o no encajar con ellos.

Será importante para el significado del sueño la ropa que destaque más, el color, o las que nos choque. si nos cambiamos de ropa (pudiendo significar el deseo de cambiar nuestra imagen) Si las ropas se nos ha quedado pequeñas, nuestro crecimiento personal, etc.

Tomando diferentes significados los diferentes accesorios y si son nuevos o no como podrían ser: los bolsos, cinturones, guantes, impermeables, pijamas, paraguas, abrigos, guantes, bañadores, gafas de sol o vista, disfraces, corbatas, zapatos, ropa interior, etc.

La ropa representa los atributos del soñante, (como decía antes) de las máscaras exteriores, siendo muy importante la función de esas ropas en el sueño, para representar nuestro papel que tenemos que adoptar ( o adoptamos) en nuestro entorno. Puede que esconda una intención o necesidad oculta de exhibicionismo.
Al contrario de cuando soñamos que estamos desnudos, la ropa puede actuar como escudo o protección, defensa, para crear lejanía, para que no nos hagan daño. Si nos estamos tapando, representa ese miedo a que los demás vean nuestras imperfecciones o inseguridades. Dependerá de lo que queramos mostrar.

LA NOSTALGIA A MI ABUELA

LA NOSTALGIA  A MI ABUELA

Algún comentario me llevó al recuerdo de mi abuela. Sentí una gran nostalgia hacía ella. No fue una abuela cualquiera,(ninguna lo es ¿no es cierto?) estaba llena de vida, aunque se marchitara por dentro, pero era tan independiente, tan risueña... La llamaba Lola Flores, por su genio, su desparpajo, su carisma… tantas y tantas cosas, que cuando se fue dejé hasta de creer en Dios. Él lo sabe cuánto me enfadé porque se la llevó sin poder despedirme de ella. Sentí esa misma mañana que me llamaba, sentí un enorme escalofrío recorriéndome el cuerpo, cuando me pareció oír su voz diciéndome: "Niña"...y la llamé... pero me contestó la vecina ... y sin que me dijera nada, lo intuí. Supe que ya no la volvería a ver con vida... (este texto algunos lo conocen, pero hoy quiero compartirlo de nuevo con ustedes...si me lo permiten, claro). Por ti abuelita, estés donde estés, porque tienes que estar armándola en algún lugar. Eso espero:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

La nostalgia va unida a la ternura y la ternura al arte de amar. La nostalgia es mi recuerdo, mi mirada hacía atrás con romanticismo y quizás con algo de tristeza si el causante de estos sentimientos ya no está, con nosotros.

Puede que sea como echar de menos a olores, momentos, sonidos, miradas, lugares o personas que dejaron su huella indiscutible en nuestros corazones.

Olores que relacionamos a momentos vividos. El hogar de mi querida abuela Mariana tenía un olor particular. Al entrar en aquel lugar, me llenaba de mi abuela, era su olor. Olía a jabón natural, el que ella hacía de forma artesanal en un barreño grande de plástico de color verde, con sosa cáustica y aceite usado. Olía a geranios, a clavellinas, a café recién hecho. Su carita olía a polvos de madera de oriente, a jazmines, a pastilla de Heno de Pravia. Le gustaba perfumar el hogar con perfumador a olor de rosas. Cuando olía así, era que la abuela acababa de fregar el piso. Era su toque final.

Recuerdos del sonido de la radionovela o de las noticias. Sonidos que venían de una antigua radio de principio de siglo, encima de una estantería en alto, en la pared; y sentada en la mesa de la cocina escuchando con atención lo que decían en aquel aparato, le gustaba oír “el parte” como ella decía, haciendo ganchillo o croché con verdadero arte.

Momentos que hacen que traspase la barrera del pasado como el sonido de mi abuela atizando con la paleta el brasero de picón, echándole alhucema para impregnar de su olor la casa. Parece que la esté oyendo ahora. Cuando me decía con su acento de pueblo:

- "Niña, alcánzame la jaula del canario, que no llego, que lo voy a arreglar, verás como se pone de contento y nos canta".

Me llenaba de ternura mirarla mientras limpiaba la jaula y no dejaba de piropear al pájaro como si fuera un bebé. Hasta parecía que la entendía y le respondía con su piar. Lo limpiaba con dulzura encima de la pila, en la que había puesto una madera, que le servía de mesa de trabajo, esa pila que a ella le gustaba utilizar mejor que la lavadora, decía que la ropa quedaba mejor, y que sólo la utilizaba cuando cambiaba las sabanas.

Nada ni nadie la había cambiado, era como siempre había sido, tan especial, con su sonrisa, con su genio vivaracho, con su pasión por todo lo que hacía. Convertía sus pequeños quehaceres en todo un arte. Te ibas con la sensación de quererte quedar con ella, en aquel lugar, además no te dejaba que te fueras, tenías que comer algo, siempre estabas delgada para sus ojos, aunque mi espejo no dijera eso nunca de mí.

Buscaba en su alacena pintada de azul y te sacaba según la hora pestiños, roscos, dulce de membrillo, o aceitunas, o algo de la ultima matanza, chorizo, morcilla... todo echo por ella. Todo lo que estaba prohibido para cuidar la línea ella te lo ponía en bandeja. ¡Y cualquiera le decía que no! Ya harías dieta otro día, aquel por supuesto que no.

La visita de sus nietos y después de mis hijos, por aquellos entonces casi bebes, la llenaba de júbilo y ánimo. Decía que la rejuvenecía nuestras visitas que éramos su herencia como su hermoso apellido.

Aprovechaba nuestros encuentros, para sentarnos alrededor de ella y contarnos sus cosas, nos ponía al día de los problemas y de la salud de sus vecinas, nos preguntaba por los nuestros, con verdadera preocupación. A veces cuando la conversación derivaba a su pasado, cogía “su caja” de galletas (de esas metálicas, con dibujos antiguos) y empezaba a sacarnos fotografías llenas de historia, la cartilla militar del abuelo, manchada de sangre (al llevarla en el bolsillo camisero) al que mataron en la guerra, por salvar a un compañero, pero un soldado marroquí le disparó haciendo que la vida de mi querida abuela cambiara para siempre, para mi madre que empezaba a andar y para todos nosotros que no pudimos nunca abrazarlo ni tener la suerte de conocerlo. Sólo teníamos referencia de él por sus cartas, escritas con tinta y con mucho amor. Y de un cuadro que colgaba de la habitación de mi abuela (vestido de soldado) junto al Cristo de escayola que presidía el cuarto.

Miles de historias sacaba de cada detalle, de los objetos que habitaban en aquella caja y que hacía que la abuela Mariana siempre suspirara con mucha nostalgia y melancolía.

Olores, momentos, sonidos, miradas, lugares, que cada vez que los sienta, sentiré a mi abuela.

Poemillas ligeros.

Poemillas ligeros.

SÓLO.

Sólo un bolígrafo
y un papel.
Sólo un ordenador
y unas teclas
para soñar
para expresar
para sentir
para decirte
en palabras disfrazadas
que te quiero.

MIRA.

Mira, para pintar
sólo hay que abrir los ojos
y saber mirar.
Mira, para amar sólo hay que cerrar los ojos
y saber verte.
yo te pintaré,
yo te soñaré
yo te tendré
mira, Mírame
y me tendrás.

ENSÉÑAME.

Enséñame a nadar
por tus ríos,
por tus mares
Enséñame a andar
por tus caminos
por tus entresijos.
Enséñame a amarte
déjame que desee
que sueñe,
que a mi corazón
quieras asomarte.

Desprendiéndome de tí.

Desprendiéndome de tí.

Llego a casa. Enciendo el aire acondicionado. Me desprendo de mis tacones, reloj, pendientes, anillos y demás abalorios diversos. No hay nadie en casa, así que sigo desprendiéndome de todo lo que me da calor como es toda la ropa que está empapada. Abro la nevera y me quedo allí un buen rato, de paso compruebo que hay que comprar tomates, pepinos, zumos...también decido la comida que haré para mañana. No me voy hasta que no consigo estornudar de frío. ¡Ya está! Mañana haré un buen salmorejo con tortilla de patatas, pero sin tomates lo veo difícil, pues no hay problema se los pido a mi madre y de paso la saludo que no está bien que me diga que soy una despegada, aunque lo sea.

Pero no hay tiempo para todo y no siempre estoy preparada para sus interminables preguntas, a las que ni siquiera me da tiempo a responder. Cosa que no he llegado a entender nunca. A lo mejor, lo único quiere es preguntar, así que no le respondo y ella se queda tan feliz, aunque a veces la formula no funciona y descansa para respirar, esperando su respuesta. Haré un esfuerzo, que tengo ganas de verla, de oler su cuello, su carita limpia, su sonrisa fresca y sus preguntas que sólo son mimos y no me doy cuenta.

Voy a decirte que te quiero mucho mamá, aunque quizás no te lo diga en palabras y me quede pegada a tu cuello que huele a flores, un ratito hasta que me eches de encima y me llames pesada. Luego me preguntarás por el trabajo, yo te contaré cómo me he ganado hoy las habichuelas y que se me ha caído un palet en mitad de la calle, porque lo habían cargado mucho y se partió en dos. Así vengo, partida en dos.

Me dirás que eso es trabajo de hombres, que porqué me dejan sola y te diré que estoy acostumbrada, que los vecinos me ayudaron. Me vendré a casa y volveré a regresar a la tuya, cuando me acuerde que me vine sin tomates.

Sin tomates, partida en dos y sin ti mamá, como siempre. Ya estoy acostumbrada desde que aprendí sola a volar, dejándote atrás, pero llevándote conmigo. Siempre.

Te quiero mamá.

No, si al final voy a ser la cuñada de E.T. ya verás...

No, si al final voy a ser la cuñada de E.T. ya verás...

Diariamente mi hermana pequeña y yo nos vamos a trabajar juntas. Vivimos cerca y trabajamos cerca (ella en la mesa de enfrente) pero mi marido y el suyo no tienen nada que ver. No, eso sí que no....

...y me explico:

Ella dice que su marido es E.T. No es que lo diga, porque sea cierto (espero) sino porque soñó que lo era. Mientras veníamos de camino al trabajo me iba relatando su sueño. Como lo tenía “fresquito” me lo iba contando con todo lujo de detalles, ayudando que soy una preguntona nata y le iba desenmascarando el sueño mientras me lo relataba. Tipo:

“Trata de recordar qué sensación te causaba, ¿Te sentías extraña siendo tú humana y él el único extraterrestre o....acaso había más como él... y hasta ella se sorprendió de recordar lo que creía haber olvidado en el transcurso de la noche y después de despertarse. Porque empezó a contarme sólo:

-Mary he soñado que estaba casada con E.T. pero se me olvidó el sueño.....

Le dije:

- Eso sí que no. Verás como lo recuerdas, yo te ayudo” .(Bueno omitiendo que esta frase la dije después de partinos de risa un rato)...

Y esto me contó:

- Él era mi marido, de eso no había la menor duda y...estaba muerto. Sabía que tenía que comunicarme con él, era necesario. Pero la comunicación no sería de forma natural, sino que había que introducir la cara en un cuenco donde había una masa moldeable, color carne y al introducir mi rostro la masa se trasformaba en su cara. La cara de E.T. Lo veía nítidamente y podíamos comunicarnos, no como habitualmente lo hacemos sino con algún tipo de comunicación mental que yo veía como algo natural y sabía hacer perfectamente. Quizás tiene que ver con la película que vimos el sábado (“La guerra de los mundos”) o con la de anoche (“Independence Day ”) lo cierto es que yo lo veía la cosa más natural del mundo.

Me fue agregando pequeños detalles, el decorado, la gente que había y demás, pero no quiero extenderme, ni tiene la mayor importancia ( a mi parecer) para el sueño.

Lo traigo aquí, para compartirlo con ustedes por lo curioso y extraño... pero lo que me llama la atención, no es el sueño en sí, sino el darme cuenta de lo grandiosa que es nuestra mente, de cómo decora, cómo cuenta distintas historias, aparentemente inverosímiles, para hablarnos, como si nos contara un cuento o una parábola con un significado de fondo.

Ella estaba muy sorprendida y no se explicaba cómo podía haber soñado semejante disparate, pero más sorprendida se quedó cuando le comenté lo que me sugería a mí. Os lo resumo:

-Trata de decirte que estás buscando la manera de comunicarte con él, con tu marido y que a veces lo ves lejano, extraño, y buscas la formula para hacerlo, porque estás dispuesta a poner de tu parte...

Pero mira si ella estuviera recordando otra vida (¿no dicen que nos reencarnamos?) y en verdad tuviera o haya tenido un marido extaterrestre....que diga algo así como:

¡¡¡Mi caaaaaaaaaaaaaaaaaaaasa!!!

"LA GUERRA DE LOS MUNDOS".

"LA GUERRA DE LOS MUNDOS".

Ayer salí del cine con la sensación de alivio, al sentir el aire fresco (es un decir) y pensar que sólo fue una película, que seguimos vivitos y coleando, sin que los alienígenas genocidas hayan hecho de las suyas…. Bueno, vale, no lo cuento, sólo lo que me pareció.

Me pareció genial, me destrocé tres uñas, me acurruqué en el sillón, me tapé la cara unas pocas de veces… vamos que de relajada tenía poco.

Me gustó la interpretación de Tom Cruise, te hace creer en su personaje, muy de calle, muy humano, con sus defectos de descuidado e irresponsable aparentemente nada modélico padre, pero llegado el momento, daría la vida por ellos, y está más preocupado por estos, que por salvar al mundo de los extraterrestres, y… ¡Uy! No sigo que mejor que vayáis y saquéis vuestras propias conclusiones.

Me encanta el papel y la interpretación de la pequeña actriz Dakota Fanning que interpreta a la hija de Tom Cruise. Tiene una cara especial, el don de la interpretación, ya la hemos visto en muchas películas (la recuerdo de: "me llamo Sam" en la que me dejó muy impresionada el papel que hizo con tan pocos años).

El otro hijo del actor (en la película) es Justin Chatwin algo rebelde, idealista y que hará sentirse orgulloso a su padre, al darse cuenta que ha crecido y aunque sea un adolescente tiene unos principios que sigue sin miedo.
Dos actores jóvenes que seguro que nos siguen sorprendiendo en nuevos papeles.

Está muy conseguido, pero salí con la misma sensación que oía en la sala, cuando esperábamos en cola para salir. Como si tuviera mucho argumento, mucho que contar y que se hubieran dado cuenta que la cinta tenía que acabar, que tenía que buscar el final y se acaba en muy poco espacio. Pero también te hace reflexionar, en el final y me encanta la última frase de la película. No os la perdáis.

Personalmente creo que la dejaría sin final, como esperando una segunda parte, siento que cuando queda poco tiempo para que termine la resuelve rápidamente, pero es la sensación que me causo a mí, claro.

Esta película no es una más. Intuyo que la recordaré y que cuando esté en video (DVD) la compraré, son de las digna de ver en el cine, atiborrarte de palomitas (yo no, por la dieta y esas cosas, pero me moría de ganas de ellas, sólo pude “mangarle” unas pocas a mi cuñado) y disfrutar de ella.

Viendo la película se me quitan las ganas de averiguar si hay vida en otros planetas, porque nos lo imaginamos que serán más avanzados que nosotros, pero…¿si fueran hostiles? Quita, quita, que se queden en sus lejanos planetas. Que estamos muy agustito como estamos y que como siempre la película hace una crítica como nos sentimos de orgullosos, egocéntricos en nuestro bonito mundo.

VIENES Y VAS.

VIENES Y VAS.

Tu sombra vaga eternamente,
sobre mi almohada húmeda,
desierta de caricias,
vestida de silencios.

No comprendo tus dudas,
vienes y vas,
retrocedes, te acercas,
quieres y desquieres.

Atas tu misterio a tu cintura
no te conozco, no sé quién eres
me arrastras a tu locura
pero aquí estoy si quieres.

Pensaba mientras te miraba...

Pensaba mientras te miraba...

Pensaba y pensaba, dándole vueltas a un tema, que vengo observando, desde que tengo uso de razón, cuando conoces a alguien. Pero es ahora cuando caigo en ello.

Al principio crees que es de una manera, por lo general maravillosa. ( Si es que te atrae en alguna medida) Se vende o nos vendemos de maravilla (metiéndonos todos/as en el saco, aunque esto, como en todo, sea una verdad o mentira a medias según se mire).

La primera impresión que tienes de alguien es tan importante, que hace que una persona te caiga bien o no, desde el primer contacto. A partir de ahí, la irás descubriendo como a una tierra nueva, llena de sorpresas, pero esa primera impresión, casi siempre perdurará. Puede que cambie, que pienses que las apariencias no sirven, porque cuando la conoces sabes que al final será un simple pero maravilloso humano...
Con su personalidad, manías, fobias, hobbies, sueños, en definitiva con sus virtudes y defectos, como cualquier hijo/a de vecino/a.

Tienes mucha curiosidad hacía su persona y necesitas saber qué pasado tuvo, a qué dedica su tiempo libre, su entorno familiar, si trabaja, si estudia, que estudios tuvo o qué hizo antes de conocerte. Vamos, que sólo te hace falta mirarle los dientes como se los mirarías a un caballo, por si están sanos o podridos.

Si no somos del todo objetivos, viendo lo que queremos ver, serán sólo virtudes lo que veamos. Porque ya sea amor o amistad, somos miopes sin gafas, nos mentimos a sabiendas que nadie es perfecto (eso sería aburrídisimo) y además si nos gusta es porque la vemos algo diferente al resto o con vibraciones parecidas a la nuestras.

Otras veces nos gusta alguien, porque lo admiramos, lo idolatramos, lo subimos en un pedestal frágil, aunque creamos que se trata de un semidiós perfecto y que desde lo alto no caerá al vacío. Es como si la música estuviera muy alta y nosotros no la oigamos porque tenemos algodones puestos en nuestros oídos y al quitarlos, la música nos hiciera daño, así que nos los volvemos a poner al preferir no oírla, ni tampoco quitarla.

Así que pensaba y pensaba preguntándome si todos tenemos dos caras, una oculta como la Luna, dos personalidades, una enmascarada, embellecida y otra desnuda, más autentica. Dependerá cuál queramos mostrar. Y a quién. De que si el miedo nos aterra, haciendo que mintamos mintiéndonos, mostrando lo que no somos hasta creérnoslos. Dependerá también de si queremos poner un escudo o un muro infranqueable, en el que sólo entren cuando, como y quien queramos. ¿Somos todos mitad ángeles, mitad demonios?

Quizás, ni nosotros mismos nos lleguemos a conocer nunca. O acaso... ¿Sabemos a ciencia cierta, como actuaremos en algunas situaciones extremas o no?. Entonces ¿cómo vamos a poder conocer a los demás?. Sólo veremos lo que queramos ver y lo que nos quieran mostrar. O ¿me equivoco?

Pensaba y pensaba...

ALAS DE MARIPOSAS DORADAS. (3ª parte)

ALAS DE MARIPOSAS DORADAS. (3ª parte)

Comenzó a caminar descalza por el pasillo, se puso una camiseta de él que encontró tirada en una silla. Olía a tabaco mezclado con su perfume tan sensual y varonil.

Se asomó al dormitorio. Bruno dormía como un niño, abrazado a su almohada, de espalda, completamente desnudo. Tenía ganas de curiosear, pero a la vez tenía miedo, no quería entrometerse en su vida y que la envolviera de tal manera que no quisiera marcharse. Mejor sin ataduras, eso era mucho mejor. Sin preguntas, sin respuestas.

Un gran cuadro presidía el salón, era de una mujer bellísima desnuda, parecía antiguo, como si siempre hubiera estado allí. Quién sería ella. No, no haría preguntas.

Había una gran librería, pero con pocos libros, solo algunas enciclopedias y pequeños marcos llenos de fotografías. Una parecía Bruno de niño, con melena rubia, parecía un ángel. Aunque algo había en él, que no le cuadraba, intuía algo oscuro, en su pasado. No sabía la razón, pero ella siempre había tenido mucha intuición, con las personas.

Había un libro que le llamó la atención estaba todavía envuelto en plástico, encima del televisor, y su autor era:
“Bruno Montoya Moura”. Era su libro, algo le había comentado, pero ¡estaba publicado!, eso era fantástico, por fin había tenido el coraje suficiente de publicarlo. En el suelo detrás de un sofá había una caja llena de libros iguales, todos llevaban el mismo título “Alas de mariposa doradas “.

- Pero cielito, ¿qué haces levantada?, Vente conmigo a la cama, anda ven. - le decía cogiéndole de la mano.

- No, tengo mucha calor, tráeme un vaso de agua ¿quieres? - le contestó cogiendo un libro de la caja y sentándose en el sofá.

- Claro, perdóname, soy un malísimo anfitrión. ¡Vaya!, Descubriste mi sorpresa, quería habértelo comentado. - Le respondió desde la cocina.

_ ¡Oooooh! Es fantástico, ven cielo, vamos a celebrarlo.- dejando caer el libro en el sofá, se abalanzó sobre él, pegando un salto lo rodeó con sus piernas notando su cálida desnudez, buscó su boca, su lengua. Bruno dejó la jarra de agua helada en una mesa cercana, para dejar sus manos libres y sujetarla mejor, acariciándole su culo, aprentándola contra sí. Se dejó caer en el sofá, sin soltarla sin apartar sus labios de los de ella;

- Dame agua, necesito refrescarme, pero dámela tú , mis manos están...ocupadas.- Le dijo sonriente Marta, con mirada pícara.

- Veo que eres muy... mala, pero yo soy aún más, abre tu sedienta boca- Marta obedeció, sintiendo como el agua se le derramaba por toda la cara e iba bajando por la camiseta, dejándosela pegadita a sus senos, ahora duros al tacto del agua fría, Bruno metió los dedos en la jarra y sacó un terrón de hielo, los posó en sus labios y luego se los lamió como si fuera un gatito, luego fue bajando el hielo, dando un ligero paseo por su piel, haciendo círculos por sus pechos, Bruno movió deliberadamente su boca contra un pezón erguido de Marta y seguidamente haciendo lo mismo con el otro. La miró con deseo, hundiendo su mano en su cabello, acercó los labios a su boca y la besó con ternura.

- .Anda, para un poco cielo eres una fiera en celo, vamos a descansar, un rato, ¿vale? Estoy algo agotada del viaje. ¿Porqué no me lees un poco quiero oír tu voz acariciando las palabras de tu libro. - En los ojos de Bruno bailaba la risa, se sentía a gusto con esa mujer, podía hasta enamorarse de ella, era ¡tan fácil!, Gracias a Dios que se marcharía pronto, no le hacía falta ahora complicarse más la vida. No quería mover ficha.

-¿Quieres que te lea? - le preguntó algo extrañado mirándole a los ojos.

- Sí, mi vida, hazlo por favor, deléitame un poquito,- Marta , apoyó su cabeza en su hombro, invitándolo a que empezara, se entretuvo en el espeso vello de su pecho , se sentía como una niña a la que le van a contar un cuento, estaba feliz , tranquila, cansada.

- Me parece muy bien tesoro, así podrás presumir que el propio autor, de primera mano, - acariciando su culo mientras hablaba, - te relató su novela y tendrás un bonito recuerdo cuando la vuelvas a leer, recordando mi voz grave y aterciopelada.

- Deja de presumir y empieza de una vez - Marta lo miró divertida, lo besó en la mejilla y esperó a que empezara a leer.

- Esta bien, esta bien mi chiquilla, empezaré- Bruno cogió su libro, abrió la primera página y empezó a leer su novela, observando como Marta luchaba por mantener sus ojos abiertos, pero la lucha fue en vano ya que notaba como le pesaban sus párpados y como se dejaba arrastrar por un profundo sueño. Dejó el libro a un lado, la levantó en brazos y la dejó caer en su cama. Le parecía tan chiquitina, tan delicada, que le pareció una mariposa de alas doradas.

FIN.... (de momento)

MARIOSE CAMIONERA

MARIOSE CAMIONERA

-¡Cómo me pone una belleza como tú, al volante!. ¡Cómo molas tía!

Esto es lo que me ha dicho un tipo al pasar por su lado con mi camión pequeño. Ese piropo ha sido el más suave, los otros los omito, porque ni los entendí claramente, con el ruido, de mi viejo camión, ni hice por escucharlo, porque no me importaban un pimiento. Pero aparentemente iba muy chula yo, aunque las marchas no me entraban ni queriendo. ¡Anda que la que he liado por el políg. industrial donde trabajo!. Una vuelta de nada, pero la he armado más que si hoy me pongo una minifalda.

Esto es lo malo de las empresas familiares que eres chica para todo, lo mismo soy gerente, jefa de personal, secretaria, jefa de ventas, que limpiadora y todo va incluido en la nómina donde me catalogan como: “Encargada general”. Vamos, responsabilidad las que quiera y las que no, también.

Pero es que en mi trabajo no puedo siempre vestir muy femenina, que digamos; sería incomodo subirme a la traspaleta eléctrica, cuando hace falta o como hoy llevar para pasar la I.T.V. del camioncillo (como le decimos al camión más pequeño de la empresa que no carga más de 3500kg). Pero nada, como tenía que recoger esta mañana a primera hora las rentas en la asesoría para luego entregarlas al banco, pues iba la mar de mona con un vestido muy vaporoso y primaveral que inoportunamente he elegido. La madre que lo parió y lo mal que me lo ha hecho pasar, cuando quise poner el pie en el suelo para bajarme del viejo trasto y dos mil tíos mirando cada detalle de la bajada (bueno quizás no eran ni una docena, pero no voy a estar en todo ¿no?)

Me he sentido observada en todo momento, lo mismo me miraban disimuladamente de reojo, que descaradamente sonriendo. Si van solos no se atreven mucho a decirme nada, sólo miran, y más si como en alguna ocasión le he preguntado: “Perdón, cómo me dice ¿me está hablando a mí?. Pero como vayan acompañados, no se si es porque cogen alas pero sueltan en ocasiones, cada cosita por sus bocas que vaya, vaya...

Qué extraños somos, qué importancia se le da a las cosas, la manía de adjudicar etiquetas, estereotipos, marcar distancias, desigualdades. Sinceramente haré lo posible por que la próxima vez vaya algún repartidor, y si hoy he ido es porque era el ultimo día y mañana hacía falta que saliera en carretera que sino, esta se queda en la oficina, cómodamente (sólo en apariencias porque tengo una montaña de papeles) para qué decir lo contrario. Pero me da tristeza tener la sensación de que hagamos lo que hagamos las mujeres siempre seremos criticadas como condición, por nuestro genero. Nunca sabes qué hacer, para ser tú misma. Para que sientan que sólo eres una persona, ni mejor, ni peor, sólo intentando luchar por la vida que le ha tocado lo mejor que pueda... y que es muy cansino seguir escuchando como siguen repitiendo una y otra lo de: “A ver, no queréis la igualdad”...

Encima ayer quedo para desayunar con una amiga, que trabaja cerca y me suelta: “nena, cómo puedes tener las uñas de una mano largas y las de la otra echitas polvo” la niña que tiene limpiadora diaria y personal de sobra para cada puesto de los que desempeño. Pues nada, mi contestación, es la que espera, porque siempre estamos igual: “Pues porque con esta manita me saco los mocos mejor, no te jode, ¡que no soy una barby super-star!”

Alas de Mariposa doradas. (1ªParte)

Alas de Mariposa doradas. (1ªParte)

Casi no se conocían, no jugaban entre ellos como una pareja convencional, apoyada en normas tan explícitas que podrían ser escritas si cualquiera se lo propusiera.

Allí estaba ella, en su dormitorio, todo le parecía extraño, lejano, lo que tanto había soñado, ahora dejaría de ser eso, un sueño. Pero todavía estaba flotando cuando la abrazó por detrás,cuando sintió su lengua que le recorría su cuello, tenía la carne de gallina y el alma se le salía; quería volar y observarlos desde arriba para retenerlo en su retina para siempre.

Entre besos notó que ya no estaba en pie. Notaba sus sabanas, se movía inquieta en su cama, era su cama y ahora ella absorbía todos sus aromas.Sabanas que se volvieron húmedas de amor,la humedad de sus cuerpos, que los arrastraba, que los invitaba a perderse en el mismo infierno.

Su boca dulce le recorría suavemente su piel ardiente; sentía sus dedos largos y fuertes que enredaba en su pelo, ahora alborotado, mojado; sus piernas se mezclaban en un revoltijo de carne, alma y fuego. Ella se agarró a la ropa de la cama, al aire que le sustentaba, se agarro a él, para no desvanecerse poco a poco, convertida en un río de emociones y lágrimas que se escurrían por las rendijas de su realidad.

Ahora lo notaba cerca, sabía que nunca más lo iba a tener así, respirando a la par. No hablaban, no necesitan palabras, tenían su propio lenguaje, el de las miradas, el de los jadeos, el sonido de los cuerpos sudorosos; ella estaba tan feliz, no quería terminar solo hacían el amor, como una pareja cualquiera.

"El amor, sólo hacían el amor, como una pareja cualquiera"... ¿Cualquiera? ¡Ojalá! Pensó ella.

Se oía el sonido de un viejo ventilador, hacía tanta calor, que parecía de adorno, tenía mucha sed; él tuvo que imaginarlo porque dejó sus embestidas, salió de su cuerpo y la dejó sola en aquel cuarto lleno de libros, con su mesa de ordenador, su equipo de música; su pequeño mundo en el que ella sabía perfectamente que no entraba, quería quedarse allí como un cuadro más, observándolo absorbiendo su vida.

Regresó desnudo con una jarra fría de agua sin vaso y le dio de beber como a un cachorrillo abandonado...

(...Seguirá...)

ALAS DE MARIPOSAS DORADAS. (2ª parte)

ALAS DE MARIPOSAS DORADAS. (2ª parte)

Regresó desnudo con una jarra fría de agua sin vaso y le dio de beber como a un cachorrillo abandonado.

El agua le chorreaba por la camiseta de tirantes mimetizada, como la de los soldados. Marta hoy se sentía una soldadita lista para la batalla, pero algo pudorosa ya que no quiso quitársela, no se sentía segura de nada, no quería pensar, ya habría tiempo de pensar, fuera la conciencia, deja que estos dos amantes se fundan en uno, déjale que ella disfrute ese momento con el amor de su vida, aunque todavía no lo sepa, todavía no se daba cuenta de nada.

Solo lo miraba, lo observaba, su pelo, era...tan velludo y a ella le encantaba; pero... ¿Cómo había cambiado tanto? Si creía que solo le gustaban depiladitos, como actualmente se llevaban ahora, pero el amor vuelve lo blanco negro y todo se confunde inexplicablemente todo en él le atraía, si se lo hubiera cruzado por la calle seguro que ni había reparado en él, bueno si no la fuera regalado con su traviesa mirada, porque la primera vez que lo hizo todo cambió para ella pero estaba ciega, como el amor que siempre es ciego. Se dejaba llevar por sus instintos por sus sentidos más primarios.

Bruno dejó la jarra en el suelo y le quitó la camiseta a su amada. Ahora sí, ahora ya estaban verdaderamente desnudos. Ella lo atrajo hacia si, quería taparse, pero él la miró a los ojos y entonces todo se le olvidó, ya no sabía quien era ni como demonios estaba allí, tan lejos de su hogar. Quería ser como él, admiraba a los hombres en eso, sabían vivir el momento sin analizarlo todo como ella estaba haciendo en ese justo momento, así no había manera de disfrutar, entonces lo besó con mas furia, se entretuvo en su boca, hasta que Bruno quiso probar sus hermosos pezones, y entonces los recorrió con su lengua haciendo círculos, y estos estaban deseosos de ser macerados por las manos que los poseían.

Marta sentía que se iba a desmayar de placer y por ese calor tan sofocante...
¿Quién dijo que en Madrid no hacía tanto calor? Empezó a acariciar su pene, tenía que agarrarse a algo y era lo más duro que encontró mientras gemía de placer.

Era el pene más bello que había visto jamás, (¿los penes son bellos? Ahora sí que deliraba) Era grueso , el mas largo que había tenido entre manos. Pensándolo bien, no había tenido a muchos, podía contarlos con los dedos de una mano,pero.. no con la mano que ahora acariciaba ese bellísimo pene, ahora estaba ocupada en otros menesteres, más gratificante que contar amantes. ¿Quién se acordaba de ellos si El Amante en persona la estaba poseyendo?

Deseaba metérselo en la boca y eso se dispuso hacer al no ver ninguna objeción de su amante, que muy al contrario le regaló con una sonrisa cómplice; y como si de un helado se tratara empezó a chupar con verdadero frenesí. Bruno cogió el móvil y lejos de llamar a nadie se dispuso a hacerle fotos en esa postura.

Ella le apartó el móvil y lo guío en la batalla final, le enseñó el camino y sin desmayo, lentamente, muy lentamente, subía por el camino que había bajado, sin desviar su rumbo.

Estaban exhaustos, doloridos, se sentaron en la cama apoyándose en la pared. Bruno le ofreció un cigarro para que se lo encendiera, le gustaba hacerlo aunque ella no fumaba, pero le excitaba como lo encendía y aspiraba el humo. Sabía fuerte como él. El aroma del cigarro impregnaba la habitación. Marta se lo devolvió. Estaban callados mirándose sin decirse nada y a la vez se lo decían todo.

Ella fue al baño a refrescarse, se miró al espejo, estaba bonita, despeinada pero radiante tendría que retocar el carmín pero no quería que pensara que era demasiado coqueta. Miró su reflejo en el espejo, su cuerpo estaba duro pero hacía meses que no pasaba por el gimnasio, quizás volvería a ir, no quería descuidarse y le gustaba sentirse ágil y descargar toda esa adrenalina acumulada durante el día...

(Seguirá, si quieres, claro)

Devuélveme la vida que me la has quitado...

Devuélveme la vida que me la has quitado...

Hace tiempo que no escribo lo que siento
hace tiempo que te busco y no te encuentro
hace tiempo que no para este tormento
será que nuestro amor se lo llevó el viento.
Hace apenas me juraste amor eterno
me dejaste fue un eterno sufrimiento
ya me voy acostumbrando a este desierto
en medio de la noche buscando tu cuerpo.

Devuélveme la vida que me la has quitao
(que me la has quitao que me la has quitao)
devuélveme la vida que me la has robao
(ayayayay que me la has robao)
devuélveme la llave de mis sentimientos por favor que se me han cerrao con tu amor y no sé como abrir.

(P.D.: Toda la mañana cantando esta "dichosita" canción, se me quedó metida dentro y eso que no he parado ni para desayunar... A mí, personalmente no me atrae mucho este niño, pero canta bien ¿no?...Este David... se creerá que la vida se puede devolver, como en el Corte Ingles... "si no queda satisfecho, le devolvemos la vida..." ¡Ummmmmmm, los amores!)... )

..."Nadie sabe como duele este silencio,
nada llena este vacío tan inmenso,
los minutos se me pasan sin saberlo,
será que nuestro amor se lo llevó el viento.

Devuélveme la vida que me la has quitao
(que me la has quitao que me la has quitao)devuélveme la vida que me la has robao
(ayayayay que me la has robao)
devuélveme la llave de mis sentimientos por favor que se me han cerrao con tu amor y no se como abrir.

He vivido dando vueltas sin sentido
tras la huella que dejaste en mi camino
atrapado en una falsa realidad que no encuentro en mi conciencia que no puedo despertar.
Hace tiempo me juraste amor eterno,
me dejaste fue un eterno sufrimiento,
ya me voy acostumbrando a este desierto en medio de la noche y voy buscando tu cuerpo.

Devuélveme la vida que me la has quitao
(que me la has quitao que me la has quitao)devuélveme la vida que me la has robao
(ayayayay que me la has robao)
devuélveme la llave de mis sentimientos por favor que se me han cerrao con tu amor y no se como abrir.

Nononononoooo devuélveme la vidaaa."

(David Bustamante)

...Y ahora que llueva :D ... que me las quitao...)

UN FIN DE SEMANA HOGAREÑO

UN FIN DE SEMANA HOGAREÑO

Necesito desconectar un poco, oxigenarme, sentirme viva, reír, abrazar, compartir… pero no me apetece salir, ni quedar con nadie, ni calzarme unos tacones, ni maquillarme. Eso lo dejaré para otros fines de semanas. En éste prefiero estar a mi aire.

Mientras desayuno, tengo la curiosa costumbre (ahora que lo pienso), de ir anotando en un papel cualquiera las actividades que voy a realizar durante el día, así tipo agenda. Supongo, que repercutirá que estoy en una oficina y la agenda no me puede faltar, la tengo siempre a mano, abierta, con un bolígrafo preparado para llenar sus páginas de palabras inteligibles, números de teléfonos, cantidades, precios, anotaciones por doquier, tantas que me falta espacio y tengo que añadirles notas adhesivas.

Recuerdo que siempre he hecho lo mismo. Ya de niña apuntaba los sábados o domingos las tareas hogareñas, me ponía un horario para realizarlo, si tenía que ir a recoger un libro, los deberes, las materias o lecciones que tenía que estudiar, el tiempo de descanso, etc.

Si no lo hiciera creo que me faltaría algo, aunque no siempre me gusta tenerlo todo planeado, ni mucho menos, porque siempre va cambiando, viene una visita inesperada, por ejemplo (gajes de vivir en el campo y tener piscina), aunque sea compartida con una de mis hermanas y mis padres, al vivir todos en un mismo terreno cada uno en su casa, claro)

Hoy vendrá la amiga-novia de mi hijo mayor. Pero no sabe que comeremos “abajo”, como decimos a la casa de los abuelos, porque mi nene no quiere decírselo, al intuir que le dará “corte” conociendo su timidez. Pero la abuela (la madre que me parió) al enterarse que venía, se empeñó en hacer un buen arroz e invitar a todos sus hijos, que para eso se llama Antonia y el lunes estamos todos desperdigados (termino utilizado por mi madre, que viene a significar, que estaremos trabajando) para poder celebrar su santo.

Pues como decía, tengo mi agenda completita al día de hoy y el de mañana pero además de poner orden en el hogar y hacer un poquito de limpieza, también la haré mental, aprovecharé el rato de piscina para nadar, estirar mis músculos, leer mientras tomo el Sol, hablar o callar, sin ningún compromiso, al estar tan unidos y vernos a diario, echarnos crema, jugar con los más pequeños, que nos dan la vida con sus sonrisas y su inocencia...

Mañana estaremos más tranquilos, si cabe. Mi hermana se va de excursión con los suyos a Sevilla. Mis padres pasaran el día visitando familiares repartiendo invitaciones de boda (mi hermano pequeño se casa el mes que viene) y vendrán a pasar el día con nosotros los novios. Pero lo recibiremos informalmente, en chanclas y bañador, nada de protocolo, que hay confianza y mucho calor.

El tiempo de ordenador ya pasó, así que voy terminando y despidiéndome que tengo que “hacer sábado”.

Feliz fin de semana a todos.

Bochorno en el alma

Bochorno en el alma

Hace un bochorno que lamenta,
ese calor de miel,
que mi piel experimenta,
con un sudor que se queda
en el estío de mi cuerpo, ahogándose

Enciende mi corazón herido
en horas sin tiempo,
en momentos abandonados,
en ventanas cerradas por el viento
extiende mi alma
sin llegar a ver su luz.

Quisiera ser una simple hoja de un árbol,
sentirme desnuda
dejando el tiempo pasar,
que mis ropas caigan
como simples pétalos de una flor.

Sentirme paloma y volar
abrir mis alas y perderme
en la bruma de tu mar.

¿VIVIMOS NUESTRO PRESENTE?

¿VIVIMOS NUESTRO PRESENTE?

Me preguntaba si tanto soñar no nos estará haciendo perder nuestro presente. Presente que se evaporará sin sentido, sino nos lo comemos con gusto. Como un buen plato, como el mejor postre. Saboreando cada cucharada, sintiendo su sabor.

Hay que vivir el momento. Esto parece una frase hecha, de hecho lo es. Pero no es sólo eso. Introduzcámonos en ella.

Si vivimos el pasado, si la nostalgia nos envuelve, estaremos perdiendo nuestro presente. El pasado se fue, no lo podemos cambiar, el futuro vendrá, pero el presente es el que estamos masticando.
Las fantasías están bien pero nos evaden de nuestro momento actual.

Puede que me esté perdiendo algo fabuloso si en vez de vivir el momento, lo rellene de recuerdos, si construyo mi futuro, pero ese momento lo estaré perdiendo y no regresará a mí.

Quizás disfrutemos más el sexo, por ejemplo, por poner un ejemplo, si nos concentramos en nuestra piel, en la de nuestra pareja, en nuestro entorno, en vez de hacerlo con fantasías en las que otros protagonistas imaginarios intervengan. El sexo si le añadimos un poquito de sal, como decía en otro momento, un poquito de picante, de juegos, de complicidad será único, e inolvidable, pero si siempre añadimos una tercera persona tanto uno como otro… ¿No nos estaremos engañando y perdiendo algo maravilloso?

Tanto si leo, si disfruto de una película, si estamos comiendo, haciendo el amor, conduciendo, trabajando, haciendo deporte, bailando, etc. Si no nos metemos dentro de ese momento acabaremos por perderlo y será imposible recuperar ese momento único. ¿No creen?

Y es que últimamente mientras trabajo, sólo miro la hora, cuando me voy pienso lo que voy hacer de cenar, mientras hago la cena, pienso qué haré mañana y siento que mi tiempo, mi presente se escapa, huye, vuela, una y otra vez y no quiero eso.

Quiero sentir, oler, vivir, masticar la vida, apurar mi presente.

Y a ti ¿te ocurre igual? ¿Haces algo por evitarlo? ¿Qué piensas?

Compartiendo mis sueños.

HECHA DE PEDACITOS DE VIDA

HECHA DE PEDACITOS DE VIDA

Yo creo que hemos venido a esta vida a entregarnos, a ofrecer, a compartir, porque somos seres que necesitan de otros seres, de su compañía.

Que estamos en la obligación de amar, que no somos piedras.

Pero no todo el mundo lo aprecia así y no entiende que la vida se nos escapa y ese espacio de tiempo en la que la tenemos, tenemos que aprovecharlo.

Si se nos va el tiempo en odios, en sentirnos victimas de nuestra mala suerte, en quejarnos, en criticar por criticar, en envidias... estaremos perdiendo trocitos de vida insustituibles.

La vida está hecha de ilusiones compartidas, porque si solo vivo para mí, qué aburrido ¿no?

Yo estoy hecha de vivencias.
De aprender de las caídas.
Estoy hecha de vida.
Me hicieron perfecta,
aunque sea pequeña
aunque esté llena de imperfecciones...
Me hicieron bella como a ti, como a todos...
Aunque algunas canas empiezan a delatar que ya he vivido un poco más de una treintena y que me acerco a la cuarentena.... aunque mi cuerpo cambie, enferme, se queje.

Mi vida está hecha de esfuerzo, de sueños, de metas, de ganas de vivir y de amar mucho, aunque esté llena de obstáculos.

Si tu vida es rosita, todo lo tienes a pedir de boca, pues seguro que disfrutarás de muchos privilegios, pero no sabrás de qué está hecha la vida, a qué sabe vivir. Porque no todo es material.

Ahora, la vida es difícil, para quien le han negado los recursos humanos, para quien la guerra, las inundaciones, las catástrofes naturales se lo llevaron todo…
No hay para todo formulas. Se aprende observando, de los errores, que lo aprendido te sirva, de escuchar, algo bien difícil, porque oír, se oye, pero saber escuchar es bien difícil.

Mi vida está hecha de los ingredientes como yo quiera. De un poquito de sal, de azúcar, de sed, de todo un poco.

Como la tuya, supongo. O...¿no?

Boquita de piñón.

Boquita de piñón.

Mi sonrisa: La tuya.
Feliz fin de semana y que no se te olvide sonreir con apetito ¿si?.