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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Retales de mi vida.
17/07/2007
 Ya somos una más en casa. La muñequita se llama Natalia, tiene un día casi exacto, nació ayer día 16 de Julio, día del Carmen, a las 20:56 min. Pesó 3,420kgr.Qué paz al tenerla en brazos, qué cosa más grande. Qué milagro la vida. Será lo más natural del mundo (y tanto) pero no deja de sorprenderme. Es algo inmenso, difícil de describir, es como un gran milagro. El milagro de la vida, el milagro de nacer, como el nombre que han elegido para la bebita: Natalia (nacida, nacer, natal, nacimiento, natividad, navidad) Hubo una santa Natalia que nació en Córdoba en la época de Abderramán II, y su onomástica se celebra el 27 de Julio, aunque hubo otra santa Natalia, que era de Constantinopla y su fiesta se celebra el 1 de diciembre. Ya vuelvo a tener ganas de tenerla en brazos. Pero sólo un ratito, para que se calme las ganas de niña. Luego para sus papis, que ahora es tiempo de disfrutar de nosotros. Ese tiempo ya pasó, pero al cambiarle el pañal (parecía inmenso y eso que sería de primera postura) retrocedí en un segundo cuando mis hijos eran bebes. Ahora los miro ya hombres y de nuevo me asombro del milagro de la vida. Venga, venga a hacer niños, que está de moda y el gobierno regala 2500 eurotes. Al menos, eso dicen.
18/01/2006
 Estoy estudiando para obtener el título de Capacitación Profesional de Transporte Nacional e Internacional de mercancías y viajeros. Es la segunda vez que me presento. La primera lo hice por libre. Para ver de qué iba y aunque estudié, no fue lo suficiente. Ahora me lo estoy tomando más en serio. El 4 de febrero empieza el curso oficial. El lunes tengo que entregar 480 euros.Todos los fines de semana hay que ir a clases de nueve a dos. Es decir, todos los sábados y domingos hasta el examen que coincidirá en el día grande de feria de mi ciudad y con la comunión de mi ahijada (el 28 de Mayo, creo) que tendré que asistir después del examen. Es un gran esfuerzo, por mi parte, porque trabajo todo el día y últimamente de seguido, parando una hora para comer, sin poder marchar a casa. El curso es duro, lo saben bien quien consigue aprobarlo. El porcentaje de aprobados no es muy alto, pero es imprescindible para muchas empresas, muchos transportistas, agencias de trasportes, de viajeros, mudanzas, etc. En marzo echaré la solicitud para estudiar en el instituto donde estudiaron mis hijos, para poder sacarme oficialmente, lo que en mi vida laboral desempeño: Ciclo de Grado Superior de Administración. Lo quiero en papel, aunque lo que cuenta, es la practica que ya la tengo desde hace más de once años, pero nunca se sabe lo que el futuro te puede deparar. Es una espinita clavada que tengo. Es un querer y no poder. Nunca dejé de reciclarme, tengo muchos cursos realizados, pero para mí es muy importante. Si pudiera mirar para atrás, estudiaría, iría a la Universidad… Ahora estoy haciendo un curso de interpretacción de balances. Un rollo. Pues nada, que es mi despedida, en cierta manera, de aquí a Junio, al menos que en un lapsus escriba algo, pero que como me conozco, como soy de palabra, porque mi orgullo me lo pide, lo escribo, para que quede constancia y me empuje a alejarme del ordenador, como no sea para estudiar o trabajar. Queda dicho. ¡Ey! cuidarse mucho. No os olvidéis de amar, mimar, tocar, acariciar, hablar, sentir, compartir. No me voy. Sólo me aparto un poquito, pero os llevaré conmigo.
09/01/2006
La cosa se complica. Hoy empiezo las clases, con ellas deberes, estudios...: Follón. Así que si no éramos pocos, parió la abuela (es un decir) … que a lo que iba, que no voy a tener tiempo de nada o de posts, mejor dicho, visiteos por vuestras páginas y esas cosillas, así que pongo en vez de carta de ajuste, unos de mis textos preferidos y si me visita imperiosamente mi musa os traeré algo nuevo, pero de aquí a un tiempo, la cosa irá más lenta. Que tengo un ratillo… pues os iré visitando, para no perder la costumbre y… que no me olvidéis ¿si? Que ya sabéis que os quiero mucho, mucho, mucho. Que esto es cuestión de un tiempo, de unos meses. Cosas de la vida. Decisiones que se toman. Que los “findes” aprovecharé para darme un “garbeo” por vuestras casitas y bla, bla, bla…
26/12/2005
 Bueno, como ya ha pasado todo (no me refiero a la Navidad, aunque puede que ella me regalara, el mejor de todos los regalos: la vida) La noche fue larga. Desde que me acosté me empezó a doler la cabeza. Pensé: me acuesto y paso de pastillas, que quizás sea sólo el cansancio de tantas fiestas. A eso de las tres de la madrugada, oigo como mi amorcito se levanta, al baño. Cosa extraña, no suele hacerlo por la noche. Pero el dolor de cabeza, no me deja ni preguntarle, si se encuentra bien. En efectivo, se encontraba mal. Llegó a la cama casi a gatas, muy mareado. Pero no me dijo nada, yo no me di cuenta y seguimos durmiendo. Qué dolor de cabeza, más irresistible, de esos que parecen que no puedes sentir más dolor. Tenía ganas de levantarme, vomitar, lavarme la cara para refrescarme con agua fría, pero debí de dormirme hasta las cinco aproximadamente. El dolor hace que se me descomponga el cuerpo, me siento fatal, no puedo resistirlo, pero no puedo ni moverme para pedir ayuda. Trato de levantarme, (en nuestro dormitorio, tenemos un baño) me incorporo como puedo, el corazón bombea con mucha fuerza, siento las palpitaciones en las sienes y… no recuerdo más.(Había perdido el conocimiento) Lo que pasó en unos diez minutos aprox. me lo contó mi marido. Oyó un fuerte golpe. En un principio, creyó que por la oscuridad, yo me había tropezado con algún mueble, pero… dice que me escuchó como un vago gemido, extraño, lamentándome, se incorporó rápidamente, (supongo que esto le hizo marearse) cuando me vio en el suelo, con los ojos muy abiertos, casi vueltos, con una herida en mi labio sangrando, como pudo intentó arrastrarme, para incorporarme, pero casi se desmaya allí conmigo, también. No recordaba nada, cuando volví en mí, pero la cabeza me dolía algo menos. Era muy extraño que él estuviera en un estado parecido al mío. Algo estaba pasándonos. Bajamos como pudimos, por una pastilla, a la cocina, en el salón estaba mi pequeño, en vez de estar en su dormitorio, estaba en el sillón, le pregunté que qué hacía allí y me dijo que le dolía mucho la cabeza… No teníamos fuerza ninguna. Parecíamos zombis los tres. Llamé a voces a mi otro hijo y después de un rato, bajó muy extrañado. Pero a él, quizás por tener su puerta del dormitorio cerrada o a ver venido de madrugada, no sentía ningún síntoma parecido a los nuestros. Nos sentíamos muy flojos, debiles. El pequeño empezó a vomitar, mi marido abrió las ventanas, cerró las bombonas (las tengo por fuera, en la calle, pero eso no quita que haya un escape, aunque ni se huela) nos dio una pastilla para el dolor y nos quedamos acostados muy agotados en el sillón. Quería llamar a mis padres, pero el teléfono quedaba muy lejos y me daba cosa asustarlos. A eso de las siete llamé a mi padre, que vino con mi madre (muy nerviosa, la pobre) nos tomó la tensión y se quedaron a cuidarnos. Suerte de que vivan en la misma parcela. Vinieron en bata, en dos minutos, pero muy asustados, pobrecitos míos. Conforme iba pasando el tiempo, nos íbamos sintiendo mejor. Llamé al médico de urgencias, le expliqué lo sucedido y él me lo confirmó: Intoxicación por gas de monóxido de carbono (CO). Tuvimos mucha suerte. Es mortal el 30%. El cuerpo no responde, no tienes fuerzas para incorporarte, es como si todo te diera igual (aunque no te de, pero no puedes hacer nada y no te das casi cuenta, porque tu cuerpo no lucha) Te falta oxigeno en la sangre. Si ocurre rápidamente beber agua, abrir ventanas, que todo se ventile, si podéis salir a una ventana, calle, etc. A eso de las 10, que ya nos íbamos sintiendo mejor nos fuimos para el hospital. Es la segunda vez que nos ocurre (Quizás la tercera, aunque sólo tuve los síntomas yo, con muchas palpitaciones, dolor de cabeza, etc.). Esta vez ha sido peor que ninguna. Un buen aviso. Mañana vendrá el fontanero a investigar la fuga. Tengo el labio partido, la encía hinchaza, me duele la nariz, arañazos en la rodilla, pero nada me importa, de todo esto. Nada de esto tiene ninguna importancia. Sólo sentimos que hemos tenido muchísima suerte y si lo cuento es para que SIEMPRE antes de acostarse, aunque vuestros termos, etc. sean muy modernos, nuevos… apaguéis la llave, lo reviséis, hacedlo por vuestra vida. No quisiera imaginarme lo que nos podía haber sucedido. Por eso lo cuento. No os preocupéis porque me encuentro bien, pero ya sabéis, acordarse de esto, por las noches. Nos os fiéis. De todo esto, intento encontrar cosas positivas. Siempre las hay. Una de ellas, fue un comentario que me dijo mi marido, algo así como: " En ese instante que te vi allí tirada, me di cuenta de lo muchísimo que te quiero, mi niña y cuando al fin reaccionaste le di gracias al cielo, a la vida, a la suerte"… Bendita suerte.
26/11/2005
 He cambiado de look. Llevaba un tiempo pensándolo. Ésta mañana me levanté siendo rubia y me acostaré siendo morena. Aunque ser, ser, no soy ni rubia ni morena, sólo soy… quiero decir que sólo lo es el color de mi pelo, no se si eso cambia el comportamiento de la persona, pero de hecho, me veo muy distinta. Inconscientemente cuando una mujer decide tan radicalmente cambiar su cabello, es que algo en ella está cambiando o busca ese cambio. Al menos eso dicen. Desde luego no creía que un tinte actuara de forma tan potente internamente, es como magia, te da poder, confianza, te cambia el ánimo, consigue que seas otra persona diferente. Pero el poder se lo das tú, porque lo conservamos dentro, sólo espera a salir… A lo que iba, que aproveché la hora de comer para ponerme en manos de mi amiga Isa (la peluquera) y me dejé hacer porque según ella, ya sabía lo que yo buscaba. Así que mi pelo se fue trasformando y al final me lo dejó con mucho brillo, precioso, con tres tonalidades: color marrón, algunas finas mechas rojas y color chocolate como base. Opiniones varias, de esta tarde: - Mi chiquitín: Si te digo que estás guapa… ¿me puedo conectar ya a Internet? - Mi madre: ¡Pero qué guapa está mi Mari! - Un compa: ¿Qué te han puesto mechas con mercromina? - Un asiduo transportista de la empresa donde trabajo: Tu marido no debe aburrirse contigo ¿no? - Mi mayor: Te pareces a Alaska, pero estás guapa ¿Se puede venir mañana Sandra a comer? - Mi "amable" hermano pequeño: - … y ahora ¿no estarás esperando que te diga que estás guapa? – a lo que le contesté a lo Inma de G:H7: - Para nada, para nada. - Mi padre: ¡Ojú, ojú, ojú! (cuando lo repite tres veces, ni una más, ni una menos viene a decir algo así: Mi hija cada día está peor) - Un cliente al abrir la puerta de la oficina,: - …¿ y tu hermana? (¡Ja ja...! En serio que me confundió, ahora si que nos parecemos según él) - Mi amorcito: ¡Biennn...! hoy me acostaré con una morenaza, que ya estaba harto de hacerlo con la rubia de siempre (mejor me lo tomo como piropo) - Mi yo interno: - Esta soy yo. Es lo que hay y me gusta lo que veo… y esa es buena señal ¿o no? (Pica en este link. Verás un ejemplo, de las cosas me pasan por mi pelo. Con el nuevo blogia, no me sale bien los enlaces a otras páginas, pero bue... ;-): http://marihose.blogia.com/2005/061701-la-culpa-la-tiene-mi-pelo.php 
. . . P.D. : De aquí a poquito tendré más complicado escribir y conectarme... no quiero dejar esto, pero supongo, que me lo tomaré con más calma… De nuevo voy a clase. Ahora será para un título oficial que me hará falta profesionalmente… bueno ya os iré contando, que últimamente mis días son muy completitos y vengo muy cansada, pero no me quejo, lo prefiero así…
20/11/2005
La gran amistad que le unió a mi padre, supongo, hizo que cuando naciera le invitara a ése zapatero a ser mi padrino. No actuó como padrino, nunca me visitó. No me regaló, que yo recuerde, ninguna medalla, pulsera, anillo, ni tan siquiera una muñeca o algún juguete. Tampoco me llevaba de paseo, o al cine, ni se acordaba de mí en el día de mi santo o mi cumpleaños. Un día, al salir de la escuela (tendría yo unos 6 años y la escuela estaba al lado de mi casa) al pasar por el bar, vi a mi padre dentro. Estaba rodeado de hombres; mi padre era el que hablaba y los demás reían. Al verme, me llamó invitándome a entrar. A mí me daba algo de miedo entrar allí, me asustaban sus voces y sus risas graves, con tanta fuerza, parecían ogros gigantes. Me quedé junto a la entrada. Había muchos hombres hasta llegar a él. Al ver que no me movía de aquel sitio, se levantó y me tendió su mano protectora. Entonces me tranquilicé sintiendo el calor de sus grandes dedos. Se acercó a mi carita y me dio un beso suave en la mejilla. Olía un poco a vino. No me gustaba ése olor, prefería el olor fresco y limpio que siempre tenía mi madre. Me acerqué a su grupo. Todos me miraban e intuía que querían besarme. Me escondí detrás de mi padre. Miré hacía la puerta. Quería irme. Pero mi padre me sentó en sus rodillas y empezó a ponerme bien un bucle de mi negro y largo pelo. Ahora algo enmarañado, como siempre a esas horas, cuando salía de la escuela. Tan travieso y revoltoso como lo era yo. Mi padre me dijo que me tenía que decir una cosa, que nunca antes me había contado: - ¿Ves a éste señor que está a mi lado? - Claro papá. ¿Acaso soy ciega? (Comentario que hizo que todos los que estaban alrededor de mi padre en el bar se rieran con ganas, tantas que hicieron que llorara, algo tímida y me fui a esconder abrazada a mi padre.) - Pues bien, mírale con detenimiento, pues es tú padre. -¿Ese señor tan feo, con ese bigote? No eso es mentira. (Otra vez risas de todos). Me entró un nudo en la garganta, parecían que se reían de mí. Decían que mi padre era feo (yo lo veía muy guapo, pero todo el mundo me decía lo contrario y le preguntaban qué como podría tener unos hijos tan guapos) pero éste señor era más que feo. Barrigón, enorme (aunque pensándolo bien, todos los adultos me parecían altísimos) con un bigote exagerado, muy espeso y saliente como caído hacía delante, unas cejas tan pobladas que casi no se le veían los ojos. - No mi niña, él es tu padrino, si un día falto él te cuidará. Yo no entendía que era eso de ser padrino, sólo lo había visto en varías ocasiones en su taller envuelto en un olor, que me encantaba, a pegamento y él me había invitado a entrar dándome gotitas de su pegamento que yo me untaba en mis manos, para luego, no sé por qué, despegarlo. Recuerdo que me lo extendía por ambas manos y luego las unía quedándome pegada unos segundos y me gustaba inexplicablemente aquella sensación. Me gustaría saber qué habrá sido de él y si aún vive. La casualidad hizo que mi hermana pequeña la tuviera como profesora de arte, a una de sus hijas. Recuerdo que la observaba de pequeña. Se debe de llevar conmigo unos tres o cuatro años mayor y me volvía al cruzarme con ella, para contemplar su manera de andar, de moverse, sin ser vista… sólo nos saludábamos, pero nunca me atreví a cruzar una frase con ella. Tenía aspecto de bohemia, de hippie, de mirada profunda, solitaria. Más tarde la acompañaba siempre un tipo de aspecto muy parecido a ella, hasta con la misma falta, en la misma pierna y me quedaba quieta, mirándolos, como si al mirarlos, al mirarla a ella, la abrazara de alguna manera… porque yo me imaginaba muchas veces, que vivía con ella, con su padre (creo que nunca conocí a su madre, a la mujer de mi padrino) y me imaginaba cómo sería mi vida junto a ellos. Cosas de niños, supongo. Mi madrina es una prima de mi madre muy guapa, de aspecto elegante y nunca se casó. No supe gran cosa de ella. Que se llama Inés y poco más. Tampoco se interesó por mí, como yo me intereso con mis tres ahijadas, que las quiero como mías y estoy siempre encima de ellas. Quizás sea porque de alguna manera forman parte de mí y entiendo que ser padrino o madrina, es algo más que una firma cuando te bautizan. Como un compromiso, pero no por la religión, aunque parezca una contradicción (no lo niego) que si soy franca, ya no creo, aunque sí siento que somos seres espirituales… ¿Acaso si mis padres hubieran muerto de pequeña, mis familiares más allegados me dejarían al cuidado de estas personas que nada tienen que ver la una con la otra? Me resulta todo esto como una pantomima, un no querer que se pierdan las costumbres, aunque no se sientan, un se ha hecho toda la vida y una bendición no hace daño, una tradición, una puesta en escena, de esta película que es nuestra vida. Nostálgica que estoy hoy. Quizás sea las nubes, el calor que se desprende de la chimenea y al observar como la leña de encina va creando figuras extrañas de fuego, me imagino otras vidas paralelas… Quizás las cosas hayan perdido la importancia que les daba de pequeña, quizás me doy cuenta que esa niña soñadora de antaño, a veces me visita y me tira de la mano, para que vuele con ella sin tan siquiera moverme… Quizás, quizás, quizás…
16/11/2005
 He quedado finalista en el II Certamen de poesía y relato de grupobuho. Ha sido toda una grata sorpresa. Todos los textos finalistas serán publicados en el libro. Participé con varios relatos cortos y alguna poesía. Aún no se cual o cuales eligieron. Pero es lo de menos. Todos los finalistas ceden los derechos de edición de sus textos a la página. Los beneficios del mismo irán destinados a la edición de nuevos libros y mantenimiento de la web. No tiene importancia, sólo que me da mucha ilusión (una inyección para el ego, vale) ver algo mío en un libro. Os iré contando… ¡La la la... lalá!
12/11/2005

En este momento escribo estas lineas, cerca de mi cama, cómplice de muchos momentos que dejaron huella en mi alma. Noches de vigilia, de pasión, de susurros, de risas, de proyectos compartidos, de enfados, de reflexión... Pero no siempre dormí en la misma. Podemos hacer una radiografía o un estudio psicológico de nosotros, de nuestro entorno, de nuestra personalidad. Esto me recordó, un poco, a la entrada que hablaba sobre nuestros coches. Quizás alguien se acuerde. Igual pasaría si mostramos lo que llevamos en el interior de nuestros bolsos (Por eso el mío es bien grande y llevo de todo … y por eso , a veces, me duele la espalda tanto…) Me trajo el recuerdo de la cama que tenía mi abuela, la que nos hizo traer a casa, si queríamos que ella se viniera a vivir con nosotros.
Su cama era muy alta y mullida. No quería colchones modernos, como decía ella. Debajo, me acuerdo que guardaba cajas de zapatos, una escupidera de porcelana (orinal….pufff! qué costumbres!!) Casi se me había olvidado aquello, aunque no recuerdo que se utilizara, quizás sólo tenía que estar allí, porque aquel era su lugar…. Debajo de la cama) y una maleta de cartón verde. Era la maleta del abuelo, aquel muchacho que la dejó, sola ante la vida y con una cría de casi un año, que era mi madre. Su gran y único amor, pero no porque no le salieran pretendientes, que bien guapa era, sino porque ninguno pudo sustituirlo, ninguno le quito la pena que tuvo desde que la guerra se le arrebatara…
Y allí sentados encima de la cama, con una preciosa colcha de crochet, nos embobaba a todos mis hermanos, con sus historias llenas de sueños y recuerdos. Allí junto a ella me quedaba durmiendo, porque en la mía habitaba unos enanitos que me querían llevar con ellos. Enanitos que creía ver en la sombra de mi dormitorio, o cuando mi puerta se movía, así que salía disparada a la cama de mi abuela y ella me contaba que era mi ángel de la guarda, que me custodiaba y él no dejaría que nada enturbiara mis sueños…
Ahora duermo en un canapé, debajo no caben enanos, pero dentro si lo abro, guardo muchos recuerdos, ropas que ya no utilizaré, sabanas y mantas de una cunita, marcos de fotografías, cojines y almohadas…recuerdos y sueños realizados y con espacio para los que aún no realicé. Me voy a la cama un ratito, aunque sea a cerrar los ojos unos minutos. Hoy estoy algo pachucha, tristoncilla y mi sueño me hace un hueco y me llama. . . . A la noche vendrán invitados. Me hará bien. Parece que juega España, pero eso es lo de menos. La casa se llenará de risas, voces... A mí no me gusta el fútbol, pero precisamente será la excusa para reunirnos y compartir nuestros proyectos, sueños rotos, otros que se van formando... Más tarde, de madrugada, mis hijos y sus compañeros de capoiera, venidos de diferentes lugares de España y Brasil, actuaran en Maná, una discoteca famosa, de mi ciudad. Si nos animamos, quizás vayamos (pero lo dudo porque como me siente en un sillón empezaré a tener dulces sueños o pesadillas, quién sabe) y veamos el espectáculo, que como siempre, será fuera de serie. Luego algunos de ellos (cuatro o cinco) vendrán a casa a dormir. Hoy conocí al profesor Piruka (Leonardo) amigo de mis hijos, venido de Sao Paulo (Brasil), durmió en casa, la pasada noche. La casa parece un albergue. A la noche vendrá a dormir chiquit@s del Ferrol... La cocina llena de olores, conversaciones, encuentros... Mañana es el bautizo de muchos, cambios de cuerda, etc. Estamos invitados, estará digno de ver, pero si soy sincera, quisiera quedarme acurrucadita en la cama y no levantarme hasta el mediodia, como hacía....de pequeña. ... Y pensar que mis planes eran sólo irme con la bici toda la mañana... pero no hay manera de hacer planes, por lo que se ve. Mi hermana me dice, que la culpa la tengo yo, con ser tan buena anfitriona, pero me siento bien, si las personas que vienen a casa se siente a gusto y relajadas... aunque por otra parte, me gustaría aprender a ser un poquito egoista, pensar en mí, que ya es hora. No he parado en todo el día y encima tuve que ir al trabajo a darle entrada a un camión esta mañana, pagarle a transportista y bla, bla, bla...  Dulces sueños.
06/11/2005
 Ayer descubrí que mi padre tiene dos años más, de lo que creíamos. Celebrábamos su cumpleaños, que suponemos que fue el viernes día cuatro de Noviembre, como siempre lo hemos celebrado, pero ahora me queda algunas dudas y que no se si algún podré conocer la verdad de lo que realmente sucedió. Lo había oído de pequeña, creía que era un cuento, ni tan siquiera él lo sabe seguro. Mi abuelo, cuando mi padre tenía dos años lo inscribió pero no se, a ciencia cierta, si fue el día de su segundo cumpleaños cuando lo hizo o cualquier día. Por lo visto era algo normal en aquella época, un año antes de la guerra civil española, la gente que vivía en pueblos, tardaban días en llegar a la ciudad en mulas o burros. Así ahora comprendo, cuando contaba Mamamaría (como llamábamos a la abuela paterna) que cuando oía los bombardeos escondía al niño (nunca dijo bebé) debajo de un olivo, o cualquier árbol cercano y creo recordar que alguna vez dijo mi padre que corría a esconderse. Pero esto no es muy lógico si nació en el 37, pero sí si nació en el 35, aunque la guerra acabara en el 39… ¿tenía uno, dos o cuatro años? Tengo que preguntarle, sobre todo esto, para mí es muy importarte saber sus orígenes, que en definitiva son los míos. Como por ejemplo mi abuela materna cuando le vinieron los dolores de parto de su única hija, mi madre, en plena guerra civil, marchó durante ¡tres días! en una mula en busca de un lugar seguro para dar a luz. Vamos que sus cinco hijos (de mi madre) estamos aquí de milagro. Mientras mi abuelo, (al que nunca conocí, porque lo mató un soldado marroquí, al intentar salvar a un compañero que lo llamaba yaciendo moribundo, en plena batalla) luchaba por una guerra que no entendía, que lo único que sabía que estaba recién casado, con su mujer embarazada de cuatro meses y tuvo que marchar a una guerra absurda, como entiendo cualquier guerra, si muere una sola persona y rige la ley del más fuerte, como siempre. Cómo ha ido cambiando el mundo desde entonces, parece que hace mucho más de 70 años, de todo aquello y cuantos secretos guardará las guerras, que nunca saldrá a la luz… No se a quién preguntar. Los abuelos no viven y mi padre es el mayor de los hermanos. Casi no quedan familiares a quien preguntar o viven muy lejos. Nos dijo que su bisabuelo era persa… que por eso heredamos los ojos morunos, tres de los cinco hermanos… desde luego mi hermana pequeña parece una bellísima mora de ojos grandes rasgados, de mirada enigmática y pelo negro como el azabache. ¡Qué de secretos!. Quisiera investigar, buscar archivos, nombres, crear mi verdadero árbol genealógico. Yo misma tengo legalmente un día menos. Mi marido un día más, esto si que es extraño, porque ¿cómo se entiende que lo registraran un día antes de nacer?. Y en su cuarto apellido delata su procedencia italiana, de donde son sus antepasados maternos. Qué cosas.
30/10/2005
 ( Os traigo, para que no quede en el olvido, un trocito de un momento que compartí con unas bellísimas personas, allá en Chile, hoy hace exactamente un mes. Nos reunimos unos pocos que siempre le atrajeron las palabras y por ellas nos conocimos. Empezamos un relato encadenado, de forma espontánea, como un juego y en portal literario, ya van por la cuarta página hoy, pero sólo acaba de comenzar... ) Mientras escucho el sonido de la guitarra, acariciada por Laberinto, él va desgranando notas argentinas y chilenas y los demás acompañan con voces llenas de nostalgia. Los demás son Cefe, Makeda, Antonino, Pato, Juande, Pilar Cecilia e Ivonne. La que escribe sólo admira sus letras, sus voces… y escribe lo que hace unos minutos a modo de entretenimiento entre todos construimos. Lo pongo aquí para que quede constancia y recuerdo de ese momento mágico en el que compartimos algo más que palabras. Cada miembro aportó un pensamiento, una frase, en el que el siguiente iba enlazando… ... Y quedo algo así Brújula.Cefe: La lluvia cayó temprano. Por allí alguien dijo que temprano madrugó la madrugada. Me levanto, salgo a la calle, se me ha perdido el Sol, se me ha perdido la cordillera, se me ha perdido todo... Makeda: La perdida no es tan grande, poco falta para encontrarme. Los vientos traen canciones que evocan tiempo mejores. Laberinto: Tiempos de infancia, de momentos perdidos, sin retorno... Pato: Este rumiar de mis pensamientos, ante el golpe frío del acero de la torre de lo alto de una iglesia, me hace aterrizar en el presente. No se si fue el cortejo, con su triste comparsa, me vuelve al presente y recapitulo y lo importante no es el tiempo, no es el ayer, no es el mañana, es el presente. Con Sol, con lluvia, debo aprovechar mi tiempo. Debo de ser feliz y voy a ser feliz, ahor a.
Pilar Cecilia: Sí, es verdad, no todo está perdido. Aún tengo mis manos, para arañar las paredes de un futuro y redescubrir, el universo de tu nombre. Antonino: En las imágenes reflejadas de mi espejo ya no hay tiempo, para la tristeza. Ahora ya lo he decidido, será para empezar a escribir aquello en lo que creo. Brujilda: Quedaron atrás aquellos tiempos de infancia, de tristeza, de soledad, de miedo. Llegó el tiempo, de expresar todo lo que siente mi alma y dejarlas estampadas en finas hojas de papel. Juande: No se como el día terminará, pero lo que está claro, es que jamás podré tener palabras, para expresar lo que siento. Mariose: Siento grandeza, riqueza. No necesito más, lo que deseé lo tengo. Encontré almas paralelas y la distancia no existió. Termino de escribir, para animar la cueca en la que Pilar, Makeda, Pato, Cefe, Antonino, se animaron a bailar. momento mágico, quedará por siempre en nuestros corazones. Aquí queda, pero podría ser sólo el comienzo, de mucho más. Desde Puerto Varas, lugar de ensueño. Enfrente un lago inmenso, bañado por el volcán Osorno. La tarde libre. Aquí son las 17:15. Allí, en mi España, será de noche ya. Los Andes esta mañana, después de atravesar Santiago de Chile, estaban impresionantes. Mi corazón aún, emocionado, agradecido, engrandecido, renovado. Ahora sabe (se, sabemos...) que todavía quedan personas tan generosas como las que dejé atrás y nunca dejaré de agradecer tanta hospitalidad. Muchas gracias. Os quiero. Os queremos. Me enseñasteis el verdadero significado de la palabra AMISTAD. ( Éste último párrafo lo escribí al día siguiente, o al otro, de haber convivido y compartido tres días con ellos, ya en un hotel, con muchas sensaciones e inmensa gratitud. Va por todos ellos)
20/10/2005
 ¡ Felicidades mamá! Así empezaba el mensaje de móvil que recibí a media mañana de hoy. Al leerlo sonreí, porque conocía al emisor de tal mensaje antes de tan siquiera comprobarlo: Mi marido, mi compañero, que como ha hecho, en los últimos veinte años me ha felicitado también a mí, cuando era el cumpleaños de uno de mis dos hijos. En esos días siempre recuerdo el momento exacto de sus nacimientos y reflexiono sobre nuestras vidas y como ha cambiado desde entonces. Para mi hijo, que aunque como un cuento le conté alguna vez su nacimiento, aquí lo dejo escrito, para él: Hoy hace exactamente 20 años nuestro primogénito nacía: Tú. Te costó nacer, en el ultimo momento, cuando parecía que querías salir y el parto sería sin complicaciones, te diste un vuelta entera, (supongo que verías mucha luz fuera y no te atrajo la idea de salir aún) anudándote con el cordón umbilical - tiene un nombre técnico, que ahora no recuerdo- y cuando oí como las enfermeras y el matrón – muy joven, por cierto, dato que me inquietaba un poquito- hablaban entre sí, notando el ambiente algo tenso y de caras preocupadas… alguien dijo: “Hay problemas” entonces me relajé, supongo que por instinto de supervivencia (estaba muy nerviosa, lo reconozco, muy asustada tanto como una niña, que en definitiva, es lo que era) me olvidé de mí, de mis miedos, internamente te invité a salir, pedí a Dios que nos ayudará y dándote sorprendentemente de nuevo, la vuelta exacta, como si me obedecieras, te di a luz. Eras un precioso bebé, morenito, de grandes ojos y al ver tu carita, tu cuerpo tan perfecto, tan completo… recuerdo que te conté tus deditos a ver si venías con todos, (qué curioso ¿no?) me puse a llorar de felicidad, mientras te piropeaba, dichosa y sintiéndome la mujer más afortunada de encima de la tierra. Eras el único varón que nació en ese día, si no me equivoco y recuerdo como vinieron a verte, todas las enfermeras que estaban de guardia, esa mañana. Sólo pensé en un nombre que ponerte, al contemplar tus ojos, que parecían que en verdad me miraban. Así que te dije: “Sí, soy tú mamá y tú eres mi niñito lindo, y tendrás el mismo nombre que tienen tu abuelo y tu papá”. El único que te podría poner, porque ya lo había decidido, cuando tenía unos once o doce años, lo escribí, asombrosamente en mi primer diario, que titulé: “Retales de mi vida”, por ahí debo guardarlo, perdido en algún baúl, recuérdame que te lo busque, para que compruebes como en las primeras páginas ponía algo así como: “Si un día tengo un hijo le pondré de nombre… Juan de Dios” Unos tres años después de escribir aquello, conocí a tu padre, al que sería mi compañero desde entonces, que se llamaba exactamente como tú. … Venga, y ahora quiero mi beso, porque me lo he ganado o ¿no? ( Las cosas que tiene que hacer una madre, para recibir un beso…bueno ya que estamos puestos, dos y… que sea sonoro ¿eh? pero sin partirme el cuello, hijo)
17/10/2005
 La noche avanzó lenta. El reloj me guiñaba a cada minuto, mientras tanto, contaba los segundos que lo separaba del siguiente y así divisé como se anunciaba las tres, las cuatro, las cinco, las seis y por fin, las seis y media. Hora de levantarse. De nuevo a trabajar, después de casi tres semanas sin hacerlo, hoy tenía que incorporarme. Era mi deber y obedientemente me metí bajo la ducha, con mi cuerpo entumecido, sintiendo el agua más caliente que lo habitual. Seguía teniendo fiebre, podría llamar al trabajo, comunicar que no iba; total el transporte hoy estaría de huelga, así que no habría mucho movimiento, pero tenía reunión y aplazarla no sería buena idea, ya se había aplazado anteriormente, esperando mi vuelta. Mientras esperaba a mi hermana que viniera a por mí, al no disponer hoy de mi coche, miré el correo y entre los mensajes, había uno que me dejó algo atónita. Un chico al que ni conozco (esto me choca aún más) argentino, según parece, a modo de presentación, piropea a mis pies ¿a mis pies? Y me pide que se los describa más detalladamente, que es un apasionado de esa parte de la anatomía femenina… y que ESPERA mi respuesta (vamos, con exigencia y todo) ¿si? ¿Y a mí qué? Que espere sentado¿Cómo se atreve? Pero bueno, a ver, que yo me entere, ¿a dónde dice que por tener un blog, esté obligada a éste tipo de cosas?. Que no busco un ligue, ni un amante virtual (el que quiera que lo haga, ese no es mi problema) que para eso están los chats, que si esto es por enseñar mis pies cansados (no, no busquéis esa foto ya la quité) qué será si enseño no sé, la espalda o algo así. Ya, ya veo que hay gente que se excita con este tipo de cosas (a eso no me refiero, allá cada cual). Es lo que tiene, el ir dando la cara, sin saber quién entra a verte ni leerte. Por esto y por más cosas, me estoy planteando quitar mis fotografías personales y no se si cerrar mi blog, porque me siento observada, ya no escribo libremente y si no puedo hacerlo así, entonces, deja de ser divertido para mí, ya no tiene gracia. Puede que la culpa la tenga yo, porque siempre voy dando la dirección de la página, (gran error) y cuando me expreso, hay veces que freno mis palabras, lo reconozco, sólo cuelgo un ápice de lo que podía escribir, porque pienso que pueden que me lea ésta o aquel y aunque diga que no me importa lo que piensen y que no tengo nada que esconder, siempre importa. Y luego, cuando me las encuentro por la calle, vienen las preguntas, pero algunas personas (¿es que no se darán cuenta?) con exigencia, como si ellas fueran jueces, como si tuviera que responder por qué pienso como lo hago. Me resulta muy curioso que tengan la osadía, de creerse que tiene alguien el poder, de tener el derecho sobre mi persona. Sobre mi persona, o sobre la de los demás. La gente a veces, cuando es anónima me recuerda como cuando estamos dentro del coche en pleno atasco o cuando asisten a un partido de fútbol, que es como si se soltaran el pelo y la libertad de expresión es esencial, pero el respeto por las personas, lo es aún más o debería de serlo. No se si será efecto de la fiebre, que aún me acompaña y que en esta noche pasada, tuve tiempo de reflexionar sobre muchos temas, pero lo cierto es que cada vez entiendo menos el proceder de algunas personas. De todas maneras trato de que me afecte lo menos posible y que el mío (mi proceder) sea consecuente con mis principios. Pero lo más importante: Me caigo de sueño.
12/10/2005
 Aterrizando, deshaciendo maletas, nostálgica por lo que dejé, alegre por lo que traje, por todos los momentos vividos y sentidos. Con mucho que trasmitir y... de vuelta.     ( Si picáis en la foto, la podréis ver con más tamaño, si queréis. ) Aquí de nuevo, con el recuerdo de bellas imágenes, abrazos regalados que me hicieron personas muy queridas, que por fin les puse rostro e imagen en primera persona, que compartí sonrisas, cantes, bailes, chistes, carcajadas limpias... Por ahora un saludo. Ya os iré contando, más tranquilamente. No fue sólo un viaje, fue un encuentro de almas, conmigo misma. Un enriquecimiento interior, un gran paso en mi camino. Inolvidable... Pero también os echaba de menos. ¿Qué se cuentan? ¿Cómo están? Se os quiere. (Dejé fotos que iré actualizando poquito a poco, pues tengo muchísimas y aquí no cabría)
21/09/2005
 Aprovecharé que Blogia está algo despistada y escribiré algo así como una despedida por unas tres semanas, aproximadamente. Todo el mundo necesita unas vacaciones, pero puede que el saber que ya se acercan las mías, haga ponerme algo susceptible y a la vez me ayude en ese estrés que me cuesta algo más que sea llevadero. Las necesito más que nunca y el miedo aterrador de viajar por primera vez en un avión, sea menor que el deseo de encontrarme con mi amiga Ivonne. Escribo sin fijarme en errores tipográficos, ustedes perdonen, pero se que como ahora no deje el mensaje, quizás no me de tiempo a hacerlo después. Así que el jueves 29 de Septiembre cogeremos el vuelo hacia Santiago de Chile, estaremos con los amigos hasta el lunes y a partir de ahí visitaremos diferentes lugares de Chile y los tres o cuatro últimos días estaremos en Buenos Aires (Argentina). Regresaremos sobre el día del Pilar más o menos. Será nuestra luna de miel, algo tarde (20 años después) pero nos vendrá muy bien, desconectar. Tengo en esta semana que dejar toda mi casa en orden, preparar maletas, algunos regalos, salidas de compras, etc. Así que cierro hoy, el ordenador, quizás entre a echar un vistazo, pero ahora si, que no tengo tiempo para casi nada. En Santiago y Curico, me esperan gente formidable, maestros de la palabra, con mucha calidez, lo se. Gente con las que me he encariñado y por la que creo que vale la pena, vencer miedos y distancias.La quedada la harán en honor a nuestro viaje y eso es muy grande para mí y mi marido. Tengo una amiga, muy especial, es más que eso. La quiero como si fuera algo así, como una hermana. Por ella conocí, valoré y comprendí el verdadero significado de la palabra amistad. Ella es Ivonne, mi hermana chilena. Ya os iré contando. Quizás os salude desde allí, mande fotos, etc. Se os quiere
11/09/2005
Hemos madrugado, a las ocho de la mañana ya estábamos listos para hacer kilómetros. Fabúloso día   Mientras hacíamos deporte, hemos estado disfrutando de nuestra ciudad, con mirada de turista, con esa que parece que descubres los sitios por primera vez, aunque te lo estés cruzando a diario, sin apreciarlo. Hacía una temperatura agradable de 21 grados a eso de las 12. Aquí en las tendillas. Los "niños" haciendo el ganso, yo fotografías.   Luego a recuperar fuerzas, con un buen desayuno. Nos lo merecíamos, ya habíamos pedaleado unos 18km.  Y de regreso para casa, que quedaba más la mitad. En total 38 kilómetros. No ha estado mal, íbamos sin prisa, pero sin pausa hasta que llegamos a la ciudad, por la carretera de Madrid - Córdoba. Así que carretera cómoda, mejor que campo a través, que es más seguro, por no encontrarnos casi tráfico, sólo ciclistas como nosotros, aunque es más fatigoso. Ha valido la pena, me he cansado menos, que la semana pasada. Vamos progresando. Me siento para el arrastre, porque ni siesta tuve (visitas, ya se sabe) pero satisfecha. Feliz semana. ... Y mañana no es por nada, pero es ¡¡¡MI SANTOOOOO! ! !
26/08/2005
 Este sueño que me persigue desde hace unos días me recuerda cuando estaba embarazada. (¡Bah! que no, que seguro que no lo estoy) pero llevo dos días que sólo quiero dormir, aunque no lo haga, se me cierran los ojos, como si estuviera muy drogada, muy cansada. Hasta en la oficina cuando me he quedado sola, sin más ruidos que los que se desprendía del aire acondicionado, me he sorprendido, cuando con el sonido del teléfono me he despertado. No estoy triste, al revés me siento bien conmigo misma, pero supongo que necesito unas vacaciones (no he tenido aún sólo algún fin de semana suelto) y me acuesto no antes de la una de la madrugada y a eso de las cinco y media ya estoy en planta. Cuando me levanto me meto en la ducha (fría) aunque la noche anterior también lo hiciera, pero es como más rápido, para ponerme en contacto con la vida y despertar, sino me vuelvo a la cama y me quedo dormida; y eso, quedaría sensacional, pero en sueños, porque en el trabajo, me esperan para abrir, por regla general, así que no puedo permitírmelo. Después de la ducha, me tomo un café recién hecho y me voy pitando. La jornada intensiva se me acabará la semana que viene, por lo que quiero aprovecharla para hacer más cosas además de conectarme, escribir, leer los blogs, responder a los correos, comentar, así que desconectaré Internet, para que no me de impulso, ni curiosidad por ver si me comentasteis, hicisteis nuevos blogs, que al leerlos me empujen (gustosamente) a contestar y con ello, vuelta a empezar. Seguro que sabéis de qué hablo ¿a qué sí? Si lo escribo, lo hago, con tal de no quedar mal, por eso lo pongo, porque presumo de ser persona de palabra y bla, bla, bla... aunque sea una pecadora de la pradera, que como vea el ordenador, voy a querer encenderlo, así que a lo mejor (digo, a lo mejor) le digo a mi novio (es mi marido, vale, pero yo lo llamo así, ¡Ea!): - Niño guárdamelo, que yo no vea dónde la escondes. (La tarjeta inalámbrica del portátil) y él con ojitos divertidos, me conteste: - No, no podrás, no podrás aguantar ni un solo día. No eres capaz. Y entonces yo más chula que un ocho le conteste: Ya verás, ya. Porque ha dicho la frase mágica, la que siempre me dice cuando quiere conseguir que haga algo, y es que... supongo que soy un poco orgullosa y caigo, casi siempre. Pues eso que si no posteo, es que no he encontrado la tarjeta del demonio esa, así que tranquilos, que es como una cura de desintoxicación, o algo por el estilo, que mi intuición me dice que me hace falta. Así que no escribiré hasta por lo menos el… ¿martes?, ¿miércoles? ¡Hummm! ya veremos, lo que mi adicción aguante, que para qué mentirnos soy una drogo- dependiente bitacorera (o bloguera, que no bollera, o será flojera lo que tenga... vete tú a saber) Los planes son estos, lo que me apetece hacer (me leeré el futuro inmediato, a ver si acierto, al menos el 90 %): Mañana: Toda la mañana desde bien temprano, nos vamos a descubrir una ruta ciclista campo a través. Al mediodía la suegra nos invitó a comer (para ser más exactos, su hijo se invitó por la cara, que la convence con sólo decirle: “mamá, haznos arroz, del tuyo, que lo hecho del menos” luego lo mato, pero después de comer el arrocito de la “peazo” suegra, que lo hace tan rico, que es muy buena y la quiero mucho... siempre que se quede en su casa y venga de visita, no a quedarse, pero más que todo, porque se aburriría con nosotros y tal y tal...:PPPP) Tarde: Comprar en el “Eroski” (ahora me acuerdo que tengo una disparatada historia del hiper, pero si la posteo, no vale del trato ¿vale? Sólo será copiar, pegar y ya está, lo juro por Snoopy) Y limpiar la casa y alrededores, (campo, vivo en el campo y las higueras, los ciruelos, los manzanos... me traen frita) barreré y barreré como la ratita presumida, pero en bikini que es más moderna y quizás un delantal, que aunque aparentemente no sirva de nada, yo se porque lo digo. El domingo nos iremos a andar, (si digo a andar no es a dar un paseillo precisamente, es ponernos las botas de montaña) prepararemos bocadillos, nos llevaremos las mochilas, la cámara de fotos, comeremos por el camino y a hacer senderismo. Y entre semana, a planchar (el cuarto de la plancha lleno, lo tengo) y hacer de ama de casa, que como todos trabajaran ya por la tarde, me quedaré solita y aprovecharé mientras ordeno cajones, a poner cositas ordenadas en mi cabeza, que cada vez me cuesta menos, porque no descuido su limpieza mental y me voy deshaciendo de pensamientos tóxicos de antaño. Terminaré uno de los libros que estoy disfrutando con él (“Una palabra tuya” de Elvira Lindo, os lo recomiendo) y quizás escriba sobre una película que aún no se ha estrenado, pero como conozco a la madre de la artista (que es poeta sevillana y ya está al caer la presentación de su libro, que si puedo asistiré), pues estoy al tanto de cada avance, ya os contaré, porque intuyo que será todo un éxito de taquilla, ya veréis. Y esas cosas... Feliz fin de semana. Feliz semana Quererse mucho. Hacerlo por mí ¿si? Si entráis en mi página y os apetece, podéis visitar el archivo que seguro que hay cosas nuevas para vuestros ojitos y bla, bla, bla...
24/08/2005
Focofijo.com es una comunidad de profesionales y amateurs de la fotografía en la que se pueden interpretar y publicar imágenes, así como votar, escribir y recibir críticas de otros usuarios. Allí podréis ver cómo va actualizando mi hermana (la pequeña) sus fotos. Tiene miles (no es exageración) y os invito a contemplarlas, las que allí va publicando (de momento muy poquitas, acaba de ingresar allí) siempre que queráis. Su nombre de usuario es Nerea y hallá donde va, le acompaña algunas de sus diferentes cámaras. La fotografía es su pasión y ella me dice algo que es muy bello y en el que lleva mucha razón: " Una fotografía es toda una poesía, muda". Además de fotografiar, pinta de maravilla (¿se nota que se me cae la baba con ella?) sobre todo óleo y pastel (retratos). Pero si una palabra la define es: artista. Así es como la siento, cuando mira, cuando habla, cuando escucha, cuando pinta, cuando dibuja, cuando fotografía... Cuando vea esto publicado me va a matar, pero no pude contenerme, es mi niña bonita. Tiene una cara preciosa, ojos inmensos y una tranquilidad interior, una serenidad... que hace que consiga paz la persona que tenga cerca. Tiene una sabiduría natural y es muy bella (cordebesa mora auténtica, cara de gitanita, pelo negro, como el azabache, largo con preciosos rizos...) pero no sólo lo es por fuera. Podría estar hablando de Nerea ( Toñi) largamente, pero como a ella se que no le gusta que le alaben y le regalen el oído mucho... pues eso.;-) Que a quien le guste la fotografía y quiera pasar un rato agradable contemplándolas, pues ahí os dejo el enlace. Hay tutorías que están muy bien y creo que nos vendrá estupendamente a más de uno (yo la primera) Nota: La del cuadro no es mi hermana, pero sí lo pintó ella (con tiza).
16/08/2005
 Martes de lunes. Martes marciano, martes de infarto, martes resacoso, martes, sólo martes. Incorporación de las vacaciones de parte de la plantilla. La otra parte inaugura sus vacaciones oficiales. Cuatro gatos maullando y los clientes con prisa. Todos quieren el pedido para ayer. Ayer, ayer a estas horas estaba en la piscina, comiendo sardinas y langostinos en la barbacoa. Hoy no me peso, queda totalmente prohibido, hasta el viernes no pienso hacerlo. No, que me recordará la cerveza que me tomé, la morcilla del pueblo, las chuletas de cordero, el arroz de marisco... Mi barriga me lo hecha en cara, de nada sirvió los veinte largos que me hice en la piscina, ni que no estuve quieta ni un momento cumpliendo con mi papel de anfitriona. Eso me pasa por llamar… toda la culpa la tiene mi móvil y que soy una bocazas invitando a la familia política mía a pasar el día de barbacoa y mi hermana invitó a la suya … familias que viene con las manos vacías, pero con hambre, con mucha hambre, la madre que los parió… Vinieron unos veinte, más nosotros, los que vivimos allí, que somos diez: treinta. Treinta boquitas comiendo, cantando, bailando, riendo, charlando… pero que disfrutamos como niños, todos. Mi niño (mi hijo pequeño) se apoderó de la guitarra de mi cuñado. Cuñado que está aprendiendo a tocarla por correspondencia y con guasa nos comunica: “Ya voy por la cara B”. Se le nota el progreso y más si se tiene en cuenta que le falta una cuerda (a la guitarra me refiero) … como decía, mi nene se puso a aporrearla (para qué decir otra cosa) haciendo de showman, de animador, contando “chascarrillos” (chistes) con toda esa gracia que tiene, iba inventando chistes al paso, letras de canciones, poniendo cara de chino cuando nos hacía creer que lo que entonaba era un fandango o me acompañaba a la guitarra cuando bailaba una rumba y al terminar pasaba el platillo, pero que hasta que no “aflojaban” el bolsillo no los dejaba en paz. Así que les consiguió con su carita de pena, por toda la cara, el dinero suficiente, como para llenar el depósito de su coche de gasolina… ¿a quién le habrá salido, el niño éste? A las siete cuando entré, ya había dos traileres esperando en la puerta a ser descargados. Una cosa tras otra, me digo, pero el teléfono me requiere a cada instante. El de la oficina lo tengo desviado a mi móvil. Así que sigue reclamándome mientras desayuno un café rápido que cuando pude tomármelo, ya estaba frío. En la cafetería me miran, cómo no iban a hacerlo, si el grillo del móvil canta de seguido y tengo que salirme a la calle para atenderlo mejor. En la barra me observan, los hombres vuelven su vista, hablan entre ellos, soy su distracción. Le digo al camarero: “ Pon la tele hombre, que ya me voy y se te van aburrir el personal”. Y pensar que anoche eran las doce de la noche y aún estábamos metidos en el agua. Una de mis hermanas haciendo las funciones de monitora de gimnasia acuática y - too kiskis - haciendo el ganso (ahora deduzco a quién salió mi hijo) así estoy hoy, que tengo los ojos como chupes, la piel como un pimiento, el estomago revuelto y un solo pensamiento destacable: “Ya queda menos para irme” Ahora ya estoy en casa, escribo esto, me ducho y en menos de una hora, mi otra hermana vendrá con su bici para que demos una vuelta a ver si se nos baja algo de todo lo que nos metimos estos tres días pasados, que no hemos dejado de “jalar” y el próximo fin de semana vamos de boda y el vestido dice que conmigo no viene si intuye que lo voy a estallar. Así que me voy a sudar la camiseta, con la bici un rato, que si tengo ganas que me maten, pero cualquiera le dice a la niña que no, que me dice que si prefiero el blog a su compañía y que soy una “rajada” y tal y tal...
04/08/2005
 Acaba de llegar mi hijo mayor de la playa acompañado de la novia, vienen cansados, con la hora justa porque dentro de un rato les toca trabajar. Qué aguante tienen estos chicos… estoy feliz porque regresaron sanos y salvo, eso es lo importante. Por mí no los dejaba que se fueran, los ataba a la pata de una silla… pero no sería y en el fondo no quiero hacerlo, no son míos, no son nuestros, aunque creamos que los hijos nos pertenecen... El pequeño cuando mañana salga de trabajar, empezará sus vacaciones, cogerá sus “bártulos” y marchará de donde vino su hermano y cuñada: del apartamento que alquiló una de mis hermanas, su madrina. Ella acaba de llamarme preocupada por si el mayor llegó bien, y si sabía a qué hora llegaría el otro... Estos niños me han salido unos viajeros de primera y nos tienen siempre con el corazón en un puño, pero… no se lo digáis ¿si? Que ellos no lo sepan, no es necesario. Que disfruten, que vivan, que eso es lo que se llevarán, para eso trabajan como dos hombres, no les puedo negar, como me negaba a mí mi padre cualquier salida fuera de lugar (según ellos) ya pasó el tiempo de negarles salir porque aún eran pequeños para volver tarde a casa… ahora ya son mayores de edad, pueden decidir quedarse en casa, salir, viajar… no le negamos sus decisiones. Las respetamos, les pedimos que tengan cuidado, nos tienen informados cuando no van a regresar a casa y poco más. Siempre te queda la pregunta de si lo estaremos haciendo bien. Pero son sensatos, gente sana, con las que se puede dialogar, como dos adultos, sin voces, con mucho cariño. La novia es muy “salá” se que por ella (bueno supongo, me imagino) me trajeron de regalo un perfume de Joaquín Cortés, la que viene con una camiseta de regalo y también me trajeron una cadenita de esas para el tobillo. Ella le ha dado tranquilidad, estabilidad, le hace mucho bien y me alegro por él. Hacen buena pareja. Esta noche cuando terminen de trabajar los dos (tienen el mismo turno) regresarán de madrugada y se quedaran en casa a dormir y mañana compartirán la mañana juntos en casa solos y eso se me hace extraño. No me molesta, para nada, pero como algo nuevo, que hay que acostumbrarse supongo, que otra persona de fuera, vaya formando parte de tu familia… lo mismo que mi hijo cuando va a casa de ella y se queda a dormir, aunque sea distinto porque actualmente vive casi siempre sola o con alguna hermana, al vivir en verano sus padres en el campo. Me suena extraño todo esto, como si realmente no me estuviera sucediendo a mí. Yo dejando a mi hijo a solas con su novia, dejando que compartan dormitorio... pero las apariencias engañan, porque detrás de esta "normalidad" hubo muchas conversaciones al respecto, sin tapujos, intentando hablar a una persona, no a un hijo (pero desde la postura de padres, por supuesto, lo que quiero decir sin obligar, sino con dialogo. Por eso ahora es más fácil, porque lo hicimos así y reconozco que al principio nos costó entenderlo de ese modo) Son solos pensamientos que me vienen a diario y hoy quise compartir, así como hablando para mí bajito sin que nadie me oiga, para reflexionar un poquito, para conversar conmigo misma…Tengo esa sensación extraña de sentirme rara al ver lo mayores que se hacen y piensas: ¿cuándo crecieron? Dicen que no me pegan tener unos hijos tan mayores y se extrañan cuando les hablo de ellos… no sé hasta cuando me seguirá pasando esto, siempre me ocurrió, para mí es algo que no tiene importancia, me lo tomo como anécdota, estoy acostumbrada a que me pregunten… : “entonces te casaste muy joven ¿no? Sí, muy joven, una nena… y me miran pensando: “embarazada” pero no lo suelen decir... Pero ¿saben? Me siento feliz de verlos cerca, eso es lo que verdaderamente me importa, con su buen talante, con su energía, tan responsables, sabiendo lo que quieren, pero a la vez el miedo me acompaña, supongo que tendré que aceptar su compañía, saber que forma parte de mí, que es natural como la vida misma, porque nuestros retoños siempre nos tendrán así preocupados, pasen los años que pasen, aunque lo queramos disimular para no crearles malestar... Esas cosas.
23/07/2005
 El día esta feo, nublado, las nubes tapan el cielo. Ayer hizo viento. Espero que mejore, que al menos no le de por llover... miraré el tiempo a ver que pronostica para hoy. Yo no me atrevo a pronosticar nada, ayer el novio (mi hermano) no se había comprado el cinturón ni los zapatos aún y hoy se casa. Tengo 4 llamadas suyas perdidas en mi móvil, cuando lo llame, como sean para una tontería, me lo cargo. Anoche me volví a probar el vestido; ya no lo vi tan fantástico, me pareció sencillo, aunque sea de seda natural rojo y con lentejuelas doradas. Estoy muy nerviosa. Me tomaré una tila cuando termine esta parida de post a ver si me tranquilizo. No coordino bien, voy arreglando la casa al paso, sólo me hace falta una escoba en el culo para aprovechar cada paso que doy y con las uñas postizas todo resulta más complicado. Luego tengo cita en la peluquería, me harán un recogido y me maquillarán. Como no me guste me lavo la cara y me suelto el pelo. Intentaré tranquilizarme, pero ahora se me ha olvidado cómo se hace. El corazón parece que estuviera pegando saltitos en una colchoneta. Sólo tengo ganas de que todo esto pase, aunque mañana la fiesta siga y parte de los invitados se vengan aquí al campo, a casa mis padres. Pero entonces ya se habrán casado y todo será más sosegado. Hermanito, ya estoy llorando, idiota; te iba a escribir algo, pero ahora no me sale nada, sólo te deseo lo mejor, que seas feliz con tu mujer y ella contigo (eso lo tiene más difícil ella que tú. No se lo pongas difícil, que en eso eres experto, que no te dejas querer, que eres como un gato salvaje, pero en el fondo eres dulce y tierno, aunque sea en el fondo) Quién te lo iba a decir, tú casado. Hasta que no digas el sí quiero no nos lo creeremos ninguno en casa. Espero no ponerme a llorar como una tonta. No por nada, sino que luego estropeo las fotos y se me corre el rimel y eso. ¡Con lo poquito que te gusta que te besen!... Hoy tendrás que armarte de paciencia y aguantar el tirón. Serás el protagonista junto con tu mujer. Para ella irán todas las miradas, pero no me preocupa en absoluto, es muy linda, sabrá estar a la altura, aunque sea tan tímida y dulce, pero muy bella y no sólo por fuera, ya lo sabes. Pero nuestra familia y tus amigos, te miraremos con la sonrisa puesta, con algo de sorna, porque sabemos que a ti no te gusta que te atosiguen, que siempre hayas ido a tu aire es lo normal para ti, pero ahora empiezas una nueva vida en común, totalmente diferente a la que llevabas y eso hermanito, no se si estarás preparado. Espero equivocarme pero no te veo muy enamorado. Pero también es verdad que no sabes expresar tus sentimientos como otras personas y tu novia dice que eres cariñoso y yo me lo creo porque lo sé cuando te miro, aunque tus palabras, a veces, metan la pata y crean distancia a tu alrededor. Así eras de pequeño cuando te tenía en mis brazos, muy risueño y tiernecito, cuando te llevaba a pasear de la mano, cuando te dejabas abrazar fácilmente, pero ya no eres un nene, que con 34 años ya era hora de que sentaras cabeza, que estés recogido, como dice mamá. Hoy te aguantarás porque te pienso besar y no te podrás esconder, no quedará bonito, ya sabes. Me he ido tranquilizando mientras escribía mis pensamientos atolondrados de esta mañana. Me secaré las lágrimas, pondré mi casa preciosa, preparé las camas para el que quiera venir y me pondré bellísima, como lo estarán mis hermanas, que supongo nerviosas como yo, pero muy felices en el fondo niño, muy felices, porque tú lo serás. Te quiero hermanito, aunque nunca te lo diga, ni me dejes hacerlo y siempre estemos como el perro y el gato, como dos hermanos pequeños, como si aún fuéramos dos crios. Quiero que lo sepas y con toda mi alma, gordito.
06/07/2005
 Algún comentario me llevó al recuerdo de mi abuela. Sentí una gran nostalgia hacía ella. No fue una abuela cualquiera,(ninguna lo es ¿no es cierto?) estaba llena de vida, aunque se marchitara por dentro, pero era tan independiente, tan risueña... La llamaba Lola Flores, por su genio, su desparpajo, su carisma… tantas y tantas cosas, que cuando se fue dejé hasta de creer en Dios. Él lo sabe cuánto me enfadé porque se la llevó sin poder despedirme de ella. Sentí esa misma mañana que me llamaba, sentí un enorme escalofrío recorriéndome el cuerpo, cuando me pareció oír su voz diciéndome: "Niña"...y la llamé... pero me contestó la vecina ... y sin que me dijera nada, lo intuí. Supe que ya no la volvería a ver con vida... (este texto algunos lo conocen, pero hoy quiero compartirlo de nuevo con ustedes...si me lo permiten, claro). Por ti abuelita, estés donde estés, porque tienes que estar armándola en algún lugar. Eso espero: * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * La nostalgia va unida a la ternura y la ternura al arte de amar. La nostalgia es mi recuerdo, mi mirada hacía atrás con romanticismo y quizás con algo de tristeza si el causante de estos sentimientos ya no está, con nosotros. Puede que sea como echar de menos a olores, momentos, sonidos, miradas, lugares o personas que dejaron su huella indiscutible en nuestros corazones. Olores que relacionamos a momentos vividos. El hogar de mi querida abuela Mariana tenía un olor particular. Al entrar en aquel lugar, me llenaba de mi abuela, era su olor. Olía a jabón natural, el que ella hacía de forma artesanal en un barreño grande de plástico de color verde, con sosa cáustica y aceite usado. Olía a geranios, a clavellinas, a café recién hecho. Su carita olía a polvos de madera de oriente, a jazmines, a pastilla de Heno de Pravia. Le gustaba perfumar el hogar con perfumador a olor de rosas. Cuando olía así, era que la abuela acababa de fregar el piso. Era su toque final. Recuerdos del sonido de la radionovela o de las noticias. Sonidos que venían de una antigua radio de principio de siglo, encima de una estantería en alto, en la pared; y sentada en la mesa de la cocina escuchando con atención lo que decían en aquel aparato, le gustaba oír “el parte” como ella decía, haciendo ganchillo o croché con verdadero arte. Momentos que hacen que traspase la barrera del pasado como el sonido de mi abuela atizando con la paleta el brasero de picón, echándole alhucema para impregnar de su olor la casa. Parece que la esté oyendo ahora. Cuando me decía con su acento de pueblo: - "Niña, alcánzame la jaula del canario, que no llego, que lo voy a arreglar, verás como se pone de contento y nos canta". Me llenaba de ternura mirarla mientras limpiaba la jaula y no dejaba de piropear al pájaro como si fuera un bebé. Hasta parecía que la entendía y le respondía con su piar. Lo limpiaba con dulzura encima de la pila, en la que había puesto una madera, que le servía de mesa de trabajo, esa pila que a ella le gustaba utilizar mejor que la lavadora, decía que la ropa quedaba mejor, y que sólo la utilizaba cuando cambiaba las sabanas. Nada ni nadie la había cambiado, era como siempre había sido, tan especial, con su sonrisa, con su genio vivaracho, con su pasión por todo lo que hacía. Convertía sus pequeños quehaceres en todo un arte. Te ibas con la sensación de quererte quedar con ella, en aquel lugar, además no te dejaba que te fueras, tenías que comer algo, siempre estabas delgada para sus ojos, aunque mi espejo no dijera eso nunca de mí. Buscaba en su alacena pintada de azul y te sacaba según la hora pestiños, roscos, dulce de membrillo, o aceitunas, o algo de la ultima matanza, chorizo, morcilla... todo echo por ella. Todo lo que estaba prohibido para cuidar la línea ella te lo ponía en bandeja. ¡Y cualquiera le decía que no! Ya harías dieta otro día, aquel por supuesto que no. La visita de sus nietos y después de mis hijos, por aquellos entonces casi bebes, la llenaba de júbilo y ánimo. Decía que la rejuvenecía nuestras visitas que éramos su herencia como su hermoso apellido. Aprovechaba nuestros encuentros, para sentarnos alrededor de ella y contarnos sus cosas, nos ponía al día de los problemas y de la salud de sus vecinas, nos preguntaba por los nuestros, con verdadera preocupación. A veces cuando la conversación derivaba a su pasado, cogía “su caja” de galletas (de esas metálicas, con dibujos antiguos) y empezaba a sacarnos fotografías llenas de historia, la cartilla militar del abuelo, manchada de sangre (al llevarla en el bolsillo camisero) al que mataron en la guerra, por salvar a un compañero, pero un soldado marroquí le disparó haciendo que la vida de mi querida abuela cambiara para siempre, para mi madre que empezaba a andar y para todos nosotros que no pudimos nunca abrazarlo ni tener la suerte de conocerlo. Sólo teníamos referencia de él por sus cartas, escritas con tinta y con mucho amor. Y de un cuadro que colgaba de la habitación de mi abuela (vestido de soldado) junto al Cristo de escayola que presidía el cuarto. Miles de historias sacaba de cada detalle, de los objetos que habitaban en aquella caja y que hacía que la abuela Mariana siempre suspirara con mucha nostalgia y melancolía. Olores, momentos, sonidos, miradas, lugares, que cada vez que los sienta, sentiré a mi abuela.
02/07/2005
 - Darme una ducha fría. Hecho, pero salía caliente sin encender el termo. Lo hice cuando me despertó (no, si te parece lo voy a hacer dormida...¡Ayssss!) con una caricia, a modo de despedida, al irse a trabajar. Qué lindo es, me bajó la persiana para que no tuviera frió mañanero y me miró con mucha dulzura. Luego le daré las gracias a mi manera.;) - Ponerme el bikini- Hecho. Elegí el verde fluorescente que me hace más morena y parece de crochet, muy "sexi" "mu" chico, verás mi papaíto cuando me vea y me diga: "¡¡Niña, no tienes otra cosa más chica que ponerte"!! - Desayunar como una reina. Hecho (qué habrá desayunado hoy ella) - Leer mi correo, contestar y darme una vuelta por mis blogs preferidos de forma rápida, que hoy tengo mucho que hacer. Hecho (disculparme por mi no-comentarios, os he leído por encima más tarde os pondré comentarios, de aquí a mañana, pasado….) - Limpiar la casa, jugando a las casitas, a que yo era la criada, que me pagan por horas, pero una criada en bikini, que pone la música de discoteque para que le de energía y que sólo le falta una escoba como rabo para llevarlo todo para adelante. Ahora se me ocurre que alguien me podía sacar en video, porque no me doy mucha cuenta, pero mis nenes dicen que soy como las películas mudas esas que la gente parece que va en cámara rápida y todo me lo llevo al paso y que cuando estoy así dicen: ¡Auxilio que viene el ciclón! Bueno hecho dentro de unos minutos cuando acabe de escribir esto. Y como ya llevo recorrido hecho, desde que me desperté, pues más pronto acabo. Hasta las once. - ¿Son las once? Pues es mi hora de preparar la bolsa y llenarla de cosmopolitan, crema bronceadora, esmalte de uñas, revistas de psicología para entretener a las nenas (mis hermanas, tías, primas, mamuchi…) y bajarme a la piscina. - Llegado a este punto no hay nada que apuntar porque sólo le daré a la húmeda, dejaré que ellas hagan lo mismo, hablaremos de hombres, de los preparativos de la boda de mi hermano, de la despedida, de lo que le vamos a preparar a la inocente novia…, el sábado que viene porque lo íbamos a hacer hoy, pero mi "pare" que se llama Pedro quería celebrar su onomástica... - Nadaré para refrescar las ideas y para reafirmar mi cuerpo serrano. Por lo menos 20 largos. Haremos el ganso dentro de la piscina con mis sobrinos, pondré a las nenas a hacer aeróbic acuático. - Mi papi cocina así que libres hasta la hora de la comida. - Ya me estoy enrollando mucho así que no apunto nada sólo lo dedicaré a tomar el sol, a hablar, a escuchar, a leer, a…. nada que me canso de tanta acción. - Si me puedo escapar invitaré a mi amog para “hacer la siesta” inventaremos alguna excusa y si nos ven diremos: ¡Uy, ahora vengo que me voy a cambiar de bikini. (Un "poné"…algo se me ocurrirá de aquí a que sea la hora del kiki, digo bikini) - Tiempo muerto hasta la noche que iremos a ver “La guerra de los mundos” y luego a dar una vuelta hasta que el cuerpo aguante. Y tu agenda…¿qué dice hoy?
28/06/2005
 -¡Cómo me pone una belleza como tú, al volante!. ¡Cómo molas tía! Esto es lo que me ha dicho un tipo al pasar por su lado con mi camión pequeño. Ese piropo ha sido el más suave, los otros los omito, porque ni los entendí claramente, con el ruido, de mi viejo camión, ni hice por escucharlo, porque no me importaban un pimiento. Pero aparentemente iba muy chula yo, aunque las marchas no me entraban ni queriendo. ¡Anda que la que he liado por el políg. industrial donde trabajo!. Una vuelta de nada, pero la he armado más que si hoy me pongo una minifalda. Esto es lo malo de las empresas familiares que eres chica para todo, lo mismo soy gerente, jefa de personal, secretaria, jefa de ventas, que limpiadora y todo va incluido en la nómina donde me catalogan como: “Encargada general”. Vamos, responsabilidad las que quiera y las que no, también. Pero es que en mi trabajo no puedo siempre vestir muy femenina, que digamos; sería incomodo subirme a la traspaleta eléctrica, cuando hace falta o como hoy llevar para pasar la I.T.V. del camioncillo (como le decimos al camión más pequeño de la empresa que no carga más de 3500kg). Pero nada, como tenía que recoger esta mañana a primera hora las rentas en la asesoría para luego entregarlas al banco, pues iba la mar de mona con un vestido muy vaporoso y primaveral que inoportunamente he elegido. La madre que lo parió y lo mal que me lo ha hecho pasar, cuando quise poner el pie en el suelo para bajarme del viejo trasto y dos mil tíos mirando cada detalle de la bajada (bueno quizás no eran ni una docena, pero no voy a estar en todo ¿no?) Me he sentido observada en todo momento, lo mismo me miraban disimuladamente de reojo, que descaradamente sonriendo. Si van solos no se atreven mucho a decirme nada, sólo miran, y más si como en alguna ocasión le he preguntado: “Perdón, cómo me dice ¿me está hablando a mí?. Pero como vayan acompañados, no se si es porque cogen alas pero sueltan en ocasiones, cada cosita por sus bocas que vaya, vaya... Qué extraños somos, qué importancia se le da a las cosas, la manía de adjudicar etiquetas, estereotipos, marcar distancias, desigualdades. Sinceramente haré lo posible por que la próxima vez vaya algún repartidor, y si hoy he ido es porque era el ultimo día y mañana hacía falta que saliera en carretera que sino, esta se queda en la oficina, cómodamente (sólo en apariencias porque tengo una montaña de papeles) para qué decir lo contrario. Pero me da tristeza tener la sensación de que hagamos lo que hagamos las mujeres siempre seremos criticadas como condición, por nuestro genero. Nunca sabes qué hacer, para ser tú misma. Para que sientan que sólo eres una persona, ni mejor, ni peor, sólo intentando luchar por la vida que le ha tocado lo mejor que pueda... y que es muy cansino seguir escuchando como siguen repitiendo una y otra lo de: “A ver, no queréis la igualdad”... Encima ayer quedo para desayunar con una amiga, que trabaja cerca y me suelta: “nena, cómo puedes tener las uñas de una mano largas y las de la otra echitas polvo” la niña que tiene limpiadora diaria y personal de sobra para cada puesto de los que desempeño. Pues nada, mi contestación, es la que espera, porque siempre estamos igual: “Pues porque con esta manita me saco los mocos mejor, no te jode, ¡que no soy una barby super-star!”
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