MaRioSe. Compartiendo Sueños |
![]() No soy de una manera determinada, a veces lluvia, a veces sol, otras tormenta o calma esperada. Leona o gata, madre, mujer o niña. A veces yo. Curiosa, dubitativa, buscadora de no se qué. Inquieta, nerviosa o tranquila y silenciosa. Soy sentimiento, fuego, nunca hielo, aunque deje que lo parezca. Lo mismo me acerco, que me alejo. A veces... yo.
|
|
|
(La fotografía la tomé en un bosque por Roscenvalles) Todo pasa y todo queda, Antonio Machado. Pilar, me recordó éste poema. Ahora tomó diferente significado. Gracias, amiga. Quería poner el video de Joan Manuel Serrat, pero algún detalle se me escapa y no acabo de aprender cómo se hace. Pero picar en su nombre y podéis escucharlo, si os apetece. Hay libros y libros. Libros que te hacen soñar y otros en los que te envuelven de tal forma, que tienes que seguirlos, dejarte llevar por ellos y sentirte parte de él. Eso ocurrió con el libro que nos dejó nuestro amigo Jose (sin tilde, como el de la canción, pero con acento en la “o”) Él, junto a Pili, su esposa, nuestra amiga, emprendieron su primer Camino, el año pasado y tuvieron que volver, sintieron esa necesidad, como si aquello sólo fuera el comienzo de un algo, de un todo, de un empezar a caminar hacía un sendero más allá del tiempo. Tiempos comunes, a destiempo, por lugares atemporales. ¿Qué era aquello que nos intentaba comunicar, que nos querían trasmitir más allá de las palabras? Esa intriga, esa pasión que nos trasmitió, esos caminos compartidos, con ellos y con otra pareja que se nos unió (Antonio y Mª Jose, mis cuñados) fueron, dijéramos, los culpables, los causantes de que nos animáramos a emprender nuestro Camino, el Camino… dicen que llevarían a una ciudad Santa, a una de las tres ciudades santas: Jerusalén, Roma y Compostela, nuestro destino. El mismo Camino que millones y millones de personas ya realizaron, quizás pisando por los mismos espacios. Qué curioso ¿no? Te hace pensar, en el trascurrir de los años, en nuestro pasado, como de alguna forma es... como si nos diéramos la mano, como si ellos nos la extendiera, como parte de herencia. La herencia, la mano, la cadena... que dejaremos de alguna forma, a los que se queden aquí, cuando ya no estemos, dejemos de estar, estando. .... ya me estoy liando, con estar, estando, estuve... porque estar, estoy... ¿por dónde estás tú?... Bueno, me voy que hicimos la promesa de entregar a nuestro regreso una concha, una vieira , con nuestro nombre inscrito dentro, a modo de firma, de huella, de promesa cumplida... como tantos otr@s peregrin@s, en la iglesia de Santiago de mi ciudad. ...>...>...>... LUNES 07/04/08 - 7:39 -> 9:32 Córdoba- Madrid (AVE) - 10:35 -> 13:34 Madrid- Pamplona - 18:00 -> 19:10 Pamplona- Roncesvalles (Autocar) -> A las 20:00 Misa del peregrino. MARTES 08/04/08 - Roncesvalles -> Zubiri (21,8 Km.) MIÉRCOLES 09/04/08 - Zubiri -> Pamplona/Iruña (21Km.) JUEVES 10/04/08 - Pamplona -> Puente la Reina/Gares (24Km.) VIERNES 11/04/08 - Puente la Reina -> Estella/Lizarra (21,8 Km.) SABADO 12/04/04 - Estella -> Los Arcos (21,3 Km.) DOMINGO 13/04/08 - Los Arcos -> Logroño (27,9 Km.) ¡!!!!!! (A las 6 de la mañana, hay que estar haciendo el Camino para poder coger autobús, a las 14:50, que nos llevará a Lugo sobre 22:20) LUNES 14/04/08 - Lugo ( Autocar hasta Pedrouzo) - Pedrouzo -> Santiago de Compostela (20,1Km.) MARTES 15/04/08 - Visita turística por Santiago de Compostela, hasta las 22:20 horas, que cogeremos el tren hacía Madrid (07:45 del Miércoles 16) MIÉRCOLES 16/04/08 - Madrid (10:05) -> (12:17) Regreso a casita, con nuestras ampollitas. ¿Porqué mi memoria se irá de picnic cuando más la necesito? Llevo un rato buscándola como loca y tengo la sensación que se me escapó para marcharse de fiesta. Me da igual dónde vaya, pero decidle si la véis, que esta tarde a eso de las 19:00 la quiero en mi azotea, sin falta. Que tengo un examen de… de… de… espera, que no me acuerdo, de… Servicios Financieros, eso era... y no me puede fallar. No puede, porque no puedo quedar mal, porque una tiene su fama y la gente piensa si tiene memoria, que entiendo de intereses simples, comerciales y sus lios.Porque eso es lo que es, un lio en la memoria que me ha tocado, que por equivocación (eso espero) me la dieron de pez. … Y la vida de un pez, en clase es muy dura. Doy fe. La vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte. (Isabel Allende) El autor relata la vida amorosa de András, un adolescente húngaro, en plena Segunda Guerra Mundial, hasta su madurez. Su despertar erótico en manos de mujeres por las que siente verdadera devoción, fervor, pasión, a las que prefiere: mujeres de treinta, de cuarenta años. Como su vecina, cuarentona lo introduce en el mundo del placer y de los libros y así una a una va dejando la huella por las guía sus pasos. Cada una de estas mujeres marcará su vida sentimental, como he dicho; aprovechará lo que le ofrecen, sus enseñanzas, sus conocimientos de la vida, lo hará iniciarse en el arte de amar, “clases” impartidas desde la experiencia, sin perder el humor, aderezados con un poquito de cinismo y otro tanto de tristeza oculta, disimulada, pero que se puede advertir en el fondo de sus letras. El escenario transcurre en el periodo comprendido entre la Segunda Guerra Mundial y la sublevación húngara, en, Austria, Italia, Canadá y Estados Unidos. Escenarios en los que busca el amor y nos hace una fotografía diferente, como diferente son los estilos de vida por los que explora, por los que viaja. Una Cita: “Preferimos considerarnos fracasados a renunciar a nuestra fe en la posibilidad de que la perfección exista. Nos aferramos a la ilusión del amor eterno negando validez al temporal. Duele menos pensar: “Soy superficial”, “Es egocéntrica”, “No podíamos comunicarnos”, “Era sólo atracción física” que aceptar el simple hecho de que el amor es sentimiento pasajero que acaba por causas ajenos a nuestro control e, incluso, a nuestra personalidad. Pero ¿quién puede tranquilizarse con sus propias reflexiones? “No hay argumento que pueda llenar el vacío que deja el sentimiento que ha muerto: recordatorio del vacío terminal, nuestra inconstancia final. Hasta a la vida le somos infieles” Lo que más me gustó: El respeto hacia la persona, la tolerancia, el deseo del conocimiento del otro. Para amar, hay que ponerse en la piel de la otra persona, pensar como ella para entenderla. Darle la oportunidad de conocerla olvidándose de los estereotipos. Como dice el autor: Este libro está dirigido a los hombres jóvenes y dedicado a las mujeres maduras; y la relación entre unos y otras es mi propuesta. Ya somos una más en casa. La muñequita se llama Natalia, tiene un día casi exacto, nació ayer día 16 de Julio, día del Carmen, a las 20:56 min. Pesó 3,420kgr.Qué paz al tenerla en brazos, qué cosa más grande. Qué milagro la vida. Será lo más natural del mundo (y tanto) pero no deja de sorprenderme. Es algo inmenso, difícil de describir, es como un gran milagro. El milagro de la vida, el milagro de nacer, como el nombre que han elegido para la bebita: Natalia (nacida, nacer, natal, nacimiento, natividad, navidad) Hubo una santa Natalia que nació en Córdoba en la época de Abderramán II, y su onomástica se celebra el 27 de Julio, aunque hubo otra santa Natalia, que era de Constantinopla y su fiesta se celebra el 1 de diciembre. Ya vuelvo a tener ganas de tenerla en brazos. Pero sólo un ratito, para que se calme las ganas de niña. Luego para sus papis, que ahora es tiempo de disfrutar de nosotros. Ese tiempo ya pasó, pero al cambiarle el pañal (parecía inmenso y eso que sería de primera postura) retrocedí en un segundo cuando mis hijos eran bebes. Ahora los miro ya hombres y de nuevo me asombro del milagro de la vida. Venga, venga a hacer niños, que está de moda y el gobierno regala 2500 eurotes. Al menos, eso dicen. http://www.youtube.com/watch?v=12Z3J1uzd0Q Bueno, me rindo. De momento. Quisiera insertar un video en el blog, pero algo se me escapa. Por lo visto YouTube, lo permite en blogger, pero en blogia no. Si no me equivoco. Agradezco mucho la ayuda generosa y el interés de nuestro querido jubilado, pero entre que mi tiempo es escaso y que seré una "burrota" en estos temas, pues la verdad no lo he conseguido, hasta ahora. Me he abierto cuenta en YouTube y leído varios tutoriales, pero ¿qué es lo que hay que hacer para subir un video en blogia? ¿Alguna alma caritativa que me pueda ayudar? De todas formas, el enlace que hago al cortometraje vale la pena perder unos diez minutos en verlo. A veces, sucede eso, quizás más de lo que parezca, nos volvemos sord@s, mud@s, cieg@s, cuando la realidad que tenemos delante no nos convence, no nos la llegamos a creer y por lo tanto a aceptar. A ver qué os parece. Me encantan las tiras cómicas de Maitena. No sé, si elegí el más apropiado, aunque una autocrítica, no nos viene mal y más si lo hacemos con una sonrisa, con un guiño, venido de una artista como ella. No siempre me siento identificada, humor ácido, hasta parece a veces, que lo haya hecho un hombre o desde su visión, pero sí hace una fotografía de la situaciones, conversaciones cotidianas de parejas, con las amigas... ¿Somos tan complicadas, tan indecisas como nos dibuja Maitena? Personalmente, en esta etapa de mi vida hago lo que me da la gana, decido por mí, siempre que puedo; no dejo que me influyan, o al menos lo menos posible, pero.... no siempre fue así, he tenido que... despertar, reaccionar.... ¿cómo decirlo? ser algo más y dejar de ser menos.... Más egoísta y menos hacer lo que los demás esperan de mí. Más yo. Sin sentirme mal o cada vez menos... Pero para llegar aquí, recorrí un largo camino; no pretendiendo quejarme de mis pasos, sino aceptándolos, entendiendo que fueron necesarios, para avanzar hacía el encuentro conmigo misma. Eligiendo, porque siempre se puede elegir, aunque parezca que no. ¿Insatisfechas? No siempre, no ahora, al contrario, me siento muy satisfecha, sin pretender nada, sólo saboreando el presente, que es lo que realmente tenemos, sin dejar de soñar, sí, pero masticando cada momento. Pero el humano es así; la sociedad nos trasformó en seres insatisfechos por naturaleza. Eso dicen. Por cierto, el Córdoba C.F. asciende a 2ªA (¿Pero, bueno, qué hago yo diciendo esto? Va a ser que esto de vivir con tres, del sexo contrario haga que meta goles donde no hay portería) Es que me acaba de llamar y estoy dando ¿brincos? de alegría, que se van a Las Tendillas a celebrarlo. ¡¡¡Ese Córdoba eh, eh, eh!!! Quizás sea de noche. Quizás también silencio. Y quietud en las esquinas, los espacios, el tiempo... Esta vez muerto, o suspendido. Es la noche, cosmopolita. Los ángeles duermen sus alas sin ruido. Caen plumas. Quizás nieve. Y los dioses, todos los dioses, bostezan, o duermen. Tengo ganas de besar. Estoy besucona. No me preguntes por qué, pero me entraron unas enormes ganas de besarte. No se necesitan motivos, siempre habrá alguno y si no, te lo inventas. Labios, bocas hechas para besar. Con los besos, se olvidan los resintimientos. Son pactos de amor. Usa esa boquita para además de hablar y hablar, para besarl@. Venga ¿a qué esperas? que son mágicos. ¿No me crees? ¿qué te apuestas? Seguro que no pierdes nada por hacerlo y ganarás más de lo que esperabas. ¿Jugamos? Hazlo y luego... me cuentas el resultado. ¿Si? La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz. "Nadie es tan rico que no necesita una sonrisa. Nadie es tan pobre que no pueda darla". (Feliz fin de semana y... acompáñalo de muchas sonrisas ¿si?) Pepito Pérez era un pequeño ratoncito de ciudad. Vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio. El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vio un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí. Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José Maria. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina.Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos. Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca. Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vio cómo el doctor José Mª le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada. Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dió de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: "Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente", pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo.A la mañana siguiente el niño vió el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio.Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo. Escrito por la profesora MARIA PATRICIA VEGA LOPEZ Os dejo un enlace donde explica la historia de nuestro entrañable ratoncito Pérez y también el significado popular de los sueños sobre ratas y ratones. (Post está dedicado a Carlitos Reina) Lista para la guerra. Puse el café y cuando ya estaban las tostadas listas, me llevé el desayuno a la mesa de terraza. Eran algo más de las 7 y media. Doloroso número , para unos ojos que descansaron brevemente unas pocas horas que se podían contar con una mano, pero vendrían pronto así que hasta entonces disfrutaríamos del desayuno tranquilamente. Daba gusto quedarse allí sentado, el fresco de la mañana era un bálsamo para mis ojos. “Vivimos mirando sombras al fondo de la caverna, mientras la realidad pasa a nuestras espaldas. Pantallas, siempre pantallas. Sentados delante de la pantalla del televisor, de las pantallas del ordenador, de la pantalla del cine; conectados a amores invisibles, enganchados a sombras, incapaces de darnos la vuelta, porque la luz ahí fuera nos cegaría. […] Los amigos son la única razón para seguir viviendo, lo único que me ata a las servidumbres infinitas de ser hombre. A los amigos se les elige, a los padres no. En realidad, tampoco elegimos a nuestros amigos, ellos nos eligen a nosotros. O la vida lo hace por los dos. Por eso estoy tan contento de haberte conocido. La mayoría de los seres humanos pasa por la tierra sin que nadie los comprenda, sin haber tenido siquiera la ilusión de ser entendidos. Yo tuve esa certeza, al menos, esa esperanza contigo. Y la tierra era menos grande y la noche menos negra. Siempre he buscado a alguien que me comprenda, porque la tragedia del hombre es que está solo; por mucha gente con la que hable, siempre está solo. Vivimos solos, morimos solos. Nuestro lenguaje es imperfecto, nunca sabemos si lo que decimos significa lo mismo para el otro. Por eso, la verdadera comunicación no se da con palabras. Me he sentido dentro de tu cerebro, que es como decir en tu corazón. […] Los griegos tenían razón, ya te lo dicho muchas veces. La amistad es superior al amor. Sólo tu amigo se alegra por tu bien, aunque a él no le procure ninguno. El amor es egoísta, amas al otro porque te hace feliz, le deseas el bien que te conviene” Citas de Eugenia Rico de su libro: “Los amantes tristes” Podría seguir, me detendría probablemente, en otra acertada reflexión, casi a cada frase, aplaudiría su manera de expresar las cosas cotidianas. Tengo gran parte del libro subrayado. Es corto, me dejó con ganas de más, aunque he de decir, que no me gustó del todo el final, como si estuviera inacabado. Quiero leer más de esta joven escritora. “Escribo para dejar bomba de luz que estallen como un gozo inesperado, cuando la novela no sea más que un recuerdo”. Lo dijo ella, como también: “Pero éste es un libro que sabe perseguir a sus lectores. Ahora los ha encontrado, pues sin duda son los libros los nos eligen a nosotros, aunque nosotros creamos elegir nuestros libros” Me encontró y yo la descubrí a ella. 06/ "Sus minutos no son como los de los demás. Los minutos de los demás siempre duran lo mismo. Los suyos no. Para eso se inventó el reloj, para unificar el tiempo de los unos y de los otros. […] Ella siempre llegaba tarde y luego le costaba irse. Como si los minutos le pesasen más que a los otros. La maldición del que espera y se levanta para irse es la fatal certeza de que, en cuanto se aleje del café la persona amada aparecerá. Y uno comienza a hacerse trampas a sí mismo: esperaré quince minutos más, diez, sólo cinco minutos más… Para el que llega, quince minutos no son nada, apenas una sucesión de gotitas de sudor entre un metro, un taxi y la procesión de relojes de París, que te miran desde tantos edificios mientras el taxista se va impacientando. Para el que espera, quince minutos son quince años" de Eugenia Rico. - ¿Mari… por qué siempre estás encendiendo velas? - ¿Siempre? - Siempre que vengo y estás terminando de limpiar, te veo encendiendo velitas de colores y palitos de esos. - Incienso. - Eso. - No lo entenderías, mamaíta. - No, claro, tu madre es tonta. - Lo enciendo para alimentar el espíritu, para limpiarlo. Así de paso que perfumo y limpio el piso, hago lo mismo con mi alma. - Qué lástima de hija. - ¿Lo ves? No lo has entendido. Pero… ¿A que huele bien? - A gloria bendita. Ayer fue un día desperdiciado, no por las actividades que hice sino en las pajas mentales que me acompañaron prácticamente durante todo el día. ¿De qué me sirvió? ¿Fue necesario? Tengo que apuntar el día, para recordarlo el mes que viene… Me comparé como la tormenta y el viento que despedía ayer al día… toda la naturaleza despertó,, se escondió, se asustó, esperó, pero luego pasó y hoy hace un precioso día y para acompañarlo, me siento bien, alegre, feliz… a lo mejor mis hormonas mandan en mi voluntad o como formo parte de la naturaleza, soy sólo una pieza más. Mi marido, buen conocedor de que las tormentas pasan, respetó mis tiempos, no pinchó donde sabía que explotaría y mientras me observaba en silencio y buscaba en sus acciones alguna culpa, sin hallarla (claro) me miraba expectante, pero sin abrir sus labios, sin darme motivos para que sacara mis demonios fuera… y no salieron, porque me los tragué solita y aunque su sabor fue amargo, quizás me sirvió para renacer, para subir a la superficie y cambiar de piel, o de humor. Estuve llorona, triste, negativa, silenciosa y me dio por limpiar, planchar, ordenar… hasta por pintar y… pensándolo bien, no estuvo tan mal del todo. Del día de ayer quedó la huella de un banco de forja y madera pintado, que no porque yo lo hiciera, (pero entre nosotras), pero quedó precioso y mi hogar huele bien, muy bien, como este día, que sus aromas me envuelven y me dejo llevar, pero esta vez con mi animo cambiado y sin necesitar casi nada para estar bien. Tengo ganas de pintar, así que dejo de escribir y me pongo con el pincel de estuco, para dejar rastro del día de hoy en la forja de mis escaleras: le cambiaré el aspecto, la envolveré de oro, pero sutilmente, no se lo vaya a creer y al subir por ellas no dejen ni que me arrime y me caiga escaleras abajo. ¡Pufffff! Mi locura vuelve, eso es buena señal ¿o no? Feliz domingo. Aprovéchenlo… dejen huella de su pasol, porque no volverá, se lo aseguro. |